Detrás de Montoya, ahora tercero en el campeonato, delante de su compañero Ralf Schumacher, el podio fue completado por el finlandés Kimi Raikkonen (McLaren), quien así redujo a siete puntos su ventaja de Michael Schumacher (Ferrari), ayer cuarto y aún líder del campeonato.
En plena vuelta 12, una persona invadió la pista enarbolando carteles con leyendas religiosas y afrontó a las máquinas a riesgo de ser embestido, hasta que la providencial intervención de un comisario de pista, que lo derribó a un costado, evitó lo que pudo ser una tragedia.
En ese momento, Barrichello era segundo, a espaldas del italiano Jarno Trulli (Renault), debido a una largada imperfecta, pero ya había demostrado una vuelta antes su estado de gracia en un circuito que conoce a la perfección, superando a Raikkonen con una maniobra arriesgadísima, por afuera en la curva Abbey. La invasión de pista provocó el ingreso del safety car (que ya en la sexta vuelta había hecho una incursión después que el McLaren de David Coulthard dejó pedazos de su carrocería en el asfalto) y sembró el caos entre los pilotos, que en su gran mayoría entró a boxes para efectuar su primer reabastecimiento.
Esto dejó en la punta a los dos pilotos de Toyota, el brasileño Cristiano Da Matta y el francés Oliver Panis, en una clasificación desordenada, con Raikkonen quinto, Ralf Schumacher sexto y Barrichello octavo, mientras Montoya retrocedía al duodécimo puesto y Michael Schumacher nada menos que al décimo quinto, detrás de Fernando Alonso.
Barrichello inició una furiosa persecución, aderezada con sobrepasos de otros tiempos: en la vuelta 16 ya era sexto, después de quebrar a Ralf Schumacher tras una lucha dramática que duró varias curvas, en la 25 superó a Trulli, y en el giro 42 atrapó definitivamente la punta, tras superar a Raikkonen, su obra maestra de la jornada.
Barrichello asedió algunas vueltas al finlandés y la lanzó un ataque incontenible en la curva Abbey, obligándolo incluso a incursionar sobre la tierra, con lo que le arrebató una segura victoria y le dio a Michael Schumacher una ayuda inestimable en su lucha por el Mundial.
Schumacher, que el viernes había ironizado preguntando "cuándo lo había ayudado Barrichello" en el campeonato, recuperó posiciones tras quedarse al fondo del lote y superó con gran frialdad tanto a máquinas menos veloces, como las de Oliver Panis, Jacques Villeneuve y Ralph Firman, como al velocísimo Renault de Trulli, que llegó sexto. Su sorpresivo cuarto puesto final (estaba décimo a 20 vueltas del final) achicó sólo un punto la ventaja que tenía sobre Raikkonen, quien a doce giros de la meta se fue de largo en la curva Stowe y también fue superado por Montoya.
Ganó Barrichello, en una gran carrera del brasileño, en un 1-2 sudamericano; pero Schumi sigue líder.
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