Las evaluaciones presentaban temas que las autoridades de esa unidad académica consideran de manejo básico para avanzar en las carreras de grado y tenían como finalidad obtener un cuadro diagnóstico acerca del nivel que tienen los estudiantes a pocos días de iniciar las cursadas de primer año. Respondieron unos 520 alumnos que asistieron a las clases obligatorias que arrancaron en los primeros días de febrero, después de las pruebas optativas que permitían saltear el curso.
De acuerdo con datos entregados desde Exactas, en Química el 30 % sacó entre 0 y 40 puntos sobre 100 y en la de Matemática el 42 %. Así y todo, el operativo dejó como dato positivo que se mejoraron los porcentajes de aprobación con respecto a exámenes anteriores, de fines de 2004 y los primeros días de febrero.
En total, en estas pruebas de diagnóstico pasó Química el 58 % y Matemática el 51 %. En tanto, en la versión de Matemática más avanzada (para alumnos que ingresan a la licenciatura en Matemática, en Física o en Física Médica) aprobó el 64 %.
En los últimos días de diciembre, había aprobado Matemática I (básica) el 20 % de los 177 que se presentó y cerca del 50 % de 147 alumnos la de Química. Un mes más tarde, cuando arrancaba el ingreso, la facultad dio otra chance para no hacer ese curso y un 20 % de 82 ingresantes pasó Matemática y 7 de 24 la de Matemática II; en tanto que casi el 50 % de 65 alumnos consiguió responder con acierto en Química.
El secretario de Asuntos Estudiantiles, Esteban Baragatti, opinó que el panorama que pintó la evaluación "es similar" a lo que se viene observando en otros años. El funcionario opinó que en un mes de clases "es muy difícil que haya un cambio sustancial" en la preparación de los estudiantes, con respecto a lo que traen o, mejor dicho, a lo que les falta.
"No sabemos si el curso les sirve para mejorar, porque no tenemos una instancia previa -de testeo- para saber cómo llegan los estudiantes", dijo y añadió que esa estrategia "sirve como ambientación". El curso de ingreso plantea cuatro semanas de clases, con 16 horas de Matemática y 8 de Química por cada una. Para pasarlo, sólo alcanza con dar la asistencia. En ese lapso se trabaja también con la técnica del taller, que permite a los alumnos, entre otros asuntos, revisar la forma en que estudian.
Baragatti destacó que "la experiencia indica que el curso sirve para elaborar un diagnóstico casi certero de lo que le va a pasar al estudiante en la carrera". Así, por ejemplo, los que quedan lejos del mínimo de 60 puntos en la evaluación de diagnóstico tendrán dificultades: "la gran mayoría de los que están entre 0 y 40 puntos luego desertan y los que quedan entre 60 y 100 después suelen promocionar -las materias- en el primer semestre".
Las fallas y los bajos resultados también obligan a los docentes a preguntarse sobre la metodología de examen. Baragatti, contó que "estamos estudiando si faltan contenidos o si es que los conocen, pero en el colegio secundario se los preguntan de otra manera". En esta línea, en la comunidad universitaria se ha señalado que los ingresantes suelen mostrar dificultad para interpretar enunciados que aluden a temas que han visto en la escuela y hasta tienen incorporados.
En otro de los cursos de ingreso que se dictan en la UNLP, los aspirantes mejoraron. En Ingeniería luego de un mes de cursada en Matemática aprobó las exigencias el 78 %. Antes, en exámenes optativos de diciembre y febrero hubo bochazo, ya que no se superó el 30 %.
SUSCRIBITE a esta promo especial