Dos jóvenes actores que se aman en "La malasangre"
| 18 de Agosto de 2005 | 00:00
Carolina Fal y Joaquín Furriel protagonizan "La malasangre", recreación por la dramaturga Griselda Gambaro de una historia de amores contrariados en la Argentina del siglo XIX, que con dirección de Laura Yusem se estrenará hoy en el porteño teatro Regina.
La pieza fue escrita en el contexto de la última dictadura militar y estrenada en 1982, pero la directora ya hizo otras versiones y el tema tiene elementos para seguir interesando con su niña bien que se escapa con su profesor jorobado ante el escándalo familiar y público.
"Yo hago esta obra hoy y la hubiera hecho ayer o en cualquier otro momento hasta que me dé la edad -dijo Fal-. Para mí es un texto inestimable, por lo que es un privilegio para un actor poder trabajar en esta obra de Griselda".
La actriz se enorgulleció "de compartir los ensayos con ella, que es una autora generosa, respetuosa y muy honesta. Por su tema y su forma la obra supera la época y el tiempo (la acción ocurre en 1840), trasciende el momento histórico".
Fuera de ello, Fal destacó que aún en los tiempos democráticos que se viven "el autoritarismo y la violencia física y psicológica están latentes. De eso se habla en la pieza: del amor, de la hipocresía... No son cosas que del 82 hasta acá desaparecieron".
Esa violencia "tomó otras formas, se ha disfrazado de otra cosa", lo que supone que "La malasangre" no sea sólo una obra para los jóvenes sino "universal, a tal punto de que mi fantasía sería no conocer el material, ser público y venir a verla".
EL OTRO PROTAGONISTA
Furriel, por su parte, eligió a su profesor contrahecho como el personaje con que todo actor sueña: "Para la edad que tengo, 30 años, es uno de los más profundos e interesantes del teatro nacional".
"El personaje se llama Rafael y trabaja como lo que se llamaba entonces 'preceptor en casa': cuando llega a casa de Dolores, entra mojado por la lluvia, con mucho frío y seguramente hambreado, porque esa era también una época de gran desocupación", estimó.
Sobre sus trabajos casi simultáneos en TV y teatro, el intérprete consideró que a sus 30 años puede sacar una conclusión: "Si tenés formación y te toca un buen momento, podés guiarlo hacia donde quieras".
"Yo empecé haciendo teatro en Adrogué a los 13 años -relató-, egresé del Conservatorio Nacional de Arte Dramático y trabajé en el Teatro Cervantes, que ya es mi casa, en 'El puente', de Gorostiza; 'Tenesy', de Jorge Leyes, y 'Don Chicho', de Novión".
A esos antecedentes sumó "Locos de verano", de Laferrere, y este año "Sueño de una noche de verano", de Shakespeare, en el San Martín, mezclado con "Soy gitano", donde pudo rehuír el estereotipo de galán televisivo e incorporar otros recursos.
Hace seis años, Furriel reconoció que debía trabajar en TV para poder vivir de la actuación y tener la oportunidad de acceder a otro tipo de proyectos, "sobre todo porque ya estaba definiendo mi carrera como actor independiente".
En cuanto a la existencia de modelos fue terminante: "No tengo un referente interpretativo, aunque sí admiro a algunos actores por distintos motivos: por una cuestión ideológica, por su manera de interpretar, es un 'collage' y por suerte son muchos. En la Argentina -resumió- hay grandes artistas de la escena".
Lorenzo Quinteros, Catalina Speroni, Luis Ziembrowski y Leonardo Sagges ocuparán los principales papeles de apoyo en el elenco que pasado mañana presentará "La malasangre".
La pieza fue escrita en el contexto de la última dictadura militar y estrenada en 1982, pero la directora ya hizo otras versiones y el tema tiene elementos para seguir interesando con su niña bien que se escapa con su profesor jorobado ante el escándalo familiar y público.
"Yo hago esta obra hoy y la hubiera hecho ayer o en cualquier otro momento hasta que me dé la edad -dijo Fal-. Para mí es un texto inestimable, por lo que es un privilegio para un actor poder trabajar en esta obra de Griselda".
La actriz se enorgulleció "de compartir los ensayos con ella, que es una autora generosa, respetuosa y muy honesta. Por su tema y su forma la obra supera la época y el tiempo (la acción ocurre en 1840), trasciende el momento histórico".
Fuera de ello, Fal destacó que aún en los tiempos democráticos que se viven "el autoritarismo y la violencia física y psicológica están latentes. De eso se habla en la pieza: del amor, de la hipocresía... No son cosas que del 82 hasta acá desaparecieron".
Esa violencia "tomó otras formas, se ha disfrazado de otra cosa", lo que supone que "La malasangre" no sea sólo una obra para los jóvenes sino "universal, a tal punto de que mi fantasía sería no conocer el material, ser público y venir a verla".
EL OTRO PROTAGONISTA
Furriel, por su parte, eligió a su profesor contrahecho como el personaje con que todo actor sueña: "Para la edad que tengo, 30 años, es uno de los más profundos e interesantes del teatro nacional".
"El personaje se llama Rafael y trabaja como lo que se llamaba entonces 'preceptor en casa': cuando llega a casa de Dolores, entra mojado por la lluvia, con mucho frío y seguramente hambreado, porque esa era también una época de gran desocupación", estimó.
Sobre sus trabajos casi simultáneos en TV y teatro, el intérprete consideró que a sus 30 años puede sacar una conclusión: "Si tenés formación y te toca un buen momento, podés guiarlo hacia donde quieras".
"Yo empecé haciendo teatro en Adrogué a los 13 años -relató-, egresé del Conservatorio Nacional de Arte Dramático y trabajé en el Teatro Cervantes, que ya es mi casa, en 'El puente', de Gorostiza; 'Tenesy', de Jorge Leyes, y 'Don Chicho', de Novión".
A esos antecedentes sumó "Locos de verano", de Laferrere, y este año "Sueño de una noche de verano", de Shakespeare, en el San Martín, mezclado con "Soy gitano", donde pudo rehuír el estereotipo de galán televisivo e incorporar otros recursos.
Hace seis años, Furriel reconoció que debía trabajar en TV para poder vivir de la actuación y tener la oportunidad de acceder a otro tipo de proyectos, "sobre todo porque ya estaba definiendo mi carrera como actor independiente".
En cuanto a la existencia de modelos fue terminante: "No tengo un referente interpretativo, aunque sí admiro a algunos actores por distintos motivos: por una cuestión ideológica, por su manera de interpretar, es un 'collage' y por suerte son muchos. En la Argentina -resumió- hay grandes artistas de la escena".
Lorenzo Quinteros, Catalina Speroni, Luis Ziembrowski y Leonardo Sagges ocuparán los principales papeles de apoyo en el elenco que pasado mañana presentará "La malasangre".
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