Las víctimas son dos mujeres que se encontraban en el séptimo piso del edificio de la calle Pueyrredón 1317 al momento de la explosión ocurrida tres pisos más abajo, quienes murieron carbonizadas y de las cuales aún no se pudo determinar sus identidades.
En cuanto a los heridos, fuentes del gobierno porteño informaron que tres se encuentran internados en el Instituto del Quemado, dos de ellos en estado crítico, siete en el Hospital Rivadavia y cuatro en el Fernández.
Los pacientes más afectados presentaron un paro cardiorrespiratorio y fueron asistidos con un respirador artificial y están bajo "pronóstico reservado".
En declaraciones a la prensa, el director de esa institución, Nelson Caffaratti, informó que se trata de dos personas mayores de edad, un hombre de 38 y una mujer de 28, de los cuales se desconoce sus identidades.
Caffaratti detalló que el hombre tienen un 88 por ciento de su cuerpo con quemaduras y la mujer un 10 por ciento y que los dos tienen muy afectadas las vías respiratorias por el monóxido de carbono que inhalaron.
La tercer persona atendida en el Instituto del Quemado, una mujer de 31 años que vivía en el edificio, se encuentra en observación "con pronóstico favorable".
Por su parte, el jefe de guardia del Hospital Fernández, Juan Carlos Ramari, confirmó que en un principio recibió a 6 personas afectadas por el incendio, aunque dos de ellas (justamente los casos más graves) fueron derivadas al Instituto del Quemado.
"Dos pacientes están bajo terapia de oxígeno, porque fueron afectados por el monóxido y los dos restantes, que presentaban alteraciones emocionales, pero no tenían signos de intoxicación, ya fueron dados de alta", dijo Ramari.
En tanto, otros siete pacientes fueron llevados al Hospital Rivadavia, cinco afectados con monóxido de carbono y dos con heridas leves, quienes según fuentes médicas, se encontrarían fuera de peligro.
PERDIDA DE GAS
El incendio ocurrió alrededor de las 13 aparentemente por una pérdida de gas en un departamento del cuarto piso, lo que provocó una fuerte explosión que impactó en un amplio radio de la zona.
La onda expansiva causó además serios destrozos en el quinto piso del edificio y llegó hasta el séptimo nivel, en cuyo palier estaban las dos víctimas quienes habrían muerto carbonizadas.
La explosión también afectó a una decena de negocios de los alrededores cuyas vidrieras resultaron totalmente destruidas, en especial la de la confitería "Torcuato", situada en la esquina de Pueyrredón y Marelo T. de Alvear.
Las pericias preliminares de los bomberos intentaban determinar si la presunta pérdida de gas ocurrió por una falla técnica o por negligencia.
Al lugar del siniestro acudieron diez dotaciones de bomberos, unas 15 ambulancias del SAME y personal de la policía federal, quienes alrededor de las 15 aseguraron que el fuego estaba controlado.
La explosión seguida de un incendio "destrozó" por completo el cuarto piso del edificio, por lo que no se pudo determinar quienes vivían en el departamento donde ocurrió esa explosión, aunque al momento del estallido estaba deshabitado.
Los bomberos debieron recurrir a un hidroelevador para evacuar a las personas que habían quedado atrapadas por las llamas en los pisos superiores, mientras vecinos dijeron que el estallido fue de tal magnitud que en principio pensaron que se trataba de una bomba.
Fuentes policiales dijeron que si bien el edificio incendiado no corre peligro de derrumbe, se evacuaron totalmente las instalaciones mientras ese sector de la avenida Pueyrredón, fue cortada al tránsito de vehículos y peatones.
Los bomberos continuaban anoche despejando los vidrios de los comercios cercanos y apuntalando los balcones de los pisos altos desde los cuales existía riesgos que se desprendieran trozos de mampostería.
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