Otra vez. Tercera caída consecutiva. Esta vez 3 a 1 con Vélez en el Amalfitani. Más de lo mismo. Un equipo al que le convierten en la primera llegada -tenga o no responsabilidad Cejas-, que casi no genera juego y no hace goles. Demasiado poco para las ilusiones del principio de torneo y para la inversión importante que tenía como objetivo lo mucho y bueno que Gimnasia vendió en los últimos años.
Julio Falcioni hizo su análisis en vestuarios. Habló de los juveniles, de los puntos que se pierden hoy y van a doler mañana, de la necesidad de refuerzos importantes, de su futuro. "Los puntos que se escapan son una preocupación. Estamos exponiendo a pibes de 18 o 19 años que subieron a primera de quinta o sexta y se terminan perjudicando. No hay dudas, se necesitan refuerzos importantes."
El futuro de Falcioni quedará claro el sábado próximo. Ayer se enojó con periodistas porteños que le preguntaban por su renuncia. En realidad en la semana habló de ponerse a disposición del nuevo presidente, dijo que si no estaba en sus planes se iba. Pero portales de internet y canales de TV hablaron de renuncia tras el partido de anoche. Queda claro que no está en los planes de todos. Por eso anoche en el análisi del presente de Gimnasia deslizó la frase "este año ya tuvo tres técnicos y puede haber un cuarto". Lejos quedó aquel club que en más de 10 años tuvo -bien, regular o mal- a Timoteo, Gregorio y Ramacciotti.
En seis días, tendremos muchas respuestas.
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