Hay algunas certezas. Gimnasia no es un plan B. Nunca estuvo en sus planes jugar en Independiente. Atendió al hijo de Moyano por cortesía y ante la insistencia tiró sobre la mesa un número imposible: le dieron el Ok. De todos modos, la respuesta fue negativa.
Tampoco estuvo en sus planes dejar de jugar para dirigir a Boca. Tiene más para perder que para ganar y sabe que Riquelme no lo quiere. Más allá de las desmentidas, sabe que el veto del 10 no es un invento periodístico. No hay feeling, no lo hubo cuando jugaron juntos -recordar las ganas de Riquelme de jugar con su amigo Delgado como titular- y parece que no lo habrá. Por eso, Guillermo no va a Boca el año próximo y parece que tampoco será alternativa a mediano plazo.
La historia es entre Columbus Crew y Gimnasia. El equipo de Ohio hizo uso de la opción y Guillermo tiene el contrato en la mano, la Liga ya se lo envió.Debe ser difícil desligarse de un contrato millonario, pero no parece imposible...
Una sensación: Guillermo Barros Schelotto jugará en Gimnasia en 2008. Las alternativas que evalua son regresar por seis meses para jugar el Clausura, volver en junio o que la vuelta a casa sea ahora y hasta el adiós. El si parcial de ayer puede ser definitivo cerca de fin de año.
No hay dudas. Gimnasia lo necesita ya. El club, el equipo, la gente. Y él -jugador ambicioso y ganador- seguramente tendrá ganas de afrontar el desafío de ser la locomotora de este tren en 2008.
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