A ambos hacía referencia un refrán de tiempos del Imperio: "Giorno di Venere, giorno di Marte, non si sposa e non si parte", es decir: "Día de Venus, día de Marte, no hay que casarse ni partir de viaje". En la Argentina, este antiguo refrán fue cortado al medio y numerado: "En martes 13, no te cases ni te embarques", recomienda.
Sin embargo, en el Registro Civil de nuestra ciudad está programado para hoy a las 11 un casamiento, según indicaron las autoridades del organismo.
Las líneas aéreas internacionales no tienen asiento ni fila 13 y tampoco tienen habitación ni piso 13 los hoteles norteamericanos: pasan del 12 al 14 como si nada. Es que son muchos los pasajeros supersticiosos que se negarían a ocuparlas.
A despecho de esto, la orden masónica de los Illuminati (Los Iluminados) -surgida en el siglo XVIII en Baviera, Alemania, y hoy muy fuerte en Estados Unidos- adoptó el 13 como su número simbólico: la organización es dirigida a nivel mundial por un Consejo de los Trece. Fue por esto que el presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt, que era masón (del francés, albañil) ordenó ponerle al billete de dólar una pirámide de 13 escalones -por los 13 grados masónicos de los Illuminati de Baviera- y el ojo que "todo lo ve", enmarcado en un triángulo, símbolo de los Illuminati de Weishaupt.
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