"Lo primero que les dije a los jugadores, al verlos con la cabeza gacha, es que habían hecho un esfuerzo bárbaro y que más allá de la amargura por la derrota debían estar tranquilos por la actitud", dijo Guillermo Sanguinetti tras la derrota ante Tigre en el debut. Y razón no le falta al entrenador, aunque para muchos los goles de Tigre hayan aportado el más oscuro pesimismo de cara al futuro.
En futbol, como en la vida, los hubiera y los hubiese no existen. Si quieren, soy más resultadista que cualquiera de ustedes. Pero así como no hablaría de un buen partido si a Morel se le iba larga o Suárez la tiraba al pecho de un hincha en la tribuna, tampoco todo lo que se hizo en Victoria es malo, inútil o inservible.
*Guillermo Sanguinetti es un técnico que trabaja y eso en un ambiente con más mentiras que verdades no es poco. Si, tal vez era San Esteban y no Ormeño...Piergüidi en vez de Leal...o Nacho Piatti debió quedarse en la cancha aún fundido. Hay tantas opiniones como hinchas, técnicos o periodistas, lo positivo es que está convencido. Y cree -se empieza a ver- en una línea de juego.
*Hay pibes que sirven. Promesas de cracks que tal vez mañana cumplan como Neira o Chaves. O juveniles que van a jugar sin ser primeras figuras pero sin desentonar. ¿Refuerzos? Espejitos de colores. Repasábamos los 31 de los últimos tres años, ¿para qué recordar más si son cientos? Que no se repitan los "Luifa...Luifa". Si a los Cufré, los Romero (hoy imposibles), los Sava. Pero ojo, más de uno piensa "para que volver, para que me puteen" y la historia de los últimos años, lamentablemente, les dá la razón.
*Una línea, ¡por favor! "Andate Cejas"/"A Kletnicki le falta", "Vamos, vamos los pibes"/"Traigan refuerzos de experiencia", "Silva no"/"Herrera no"/"¿Ahora Alonso?". El hincha del Lobo está bipolar, pendular, extremista. Los resultados mandan, pero que no enloquezcan. Algo está claro: el hincha de Gimnasia no se merece lo que vivió. (Aunque a veces fué participe necesario y culpable, como en el adiós al Bosque frente a NOB).
*Verdedes absolutas: "Alonso está roto", es una falsedad. Muchos se cansaron de decir que ni siquiera había pasado la revisación médica por una ¡operación de meniscos! ¡Domínguez jugó 12 años operado de cruzados y Alonso está roto! Sí tuvo una lesión muscular. Sí, tal vez contra Central esté más para el banco que para la titularidad. Pero "roto" no, aunque sea un desastre y no haga goles.
*Verdades absolutas II: "¿Cómo echaron a Galván?" "Pato" Galván se fué porque en San Juan le aseguraron titularidad. No es menos que los jugadores que Gimnasia tiene, nadie puede asegurar que sea más. No tuvo paciencia, no quiso esperar. El futbol también es una decisión permanente.
*Ignacio Quinteros no es Guillermo ni Vargas. Crosa sigue en veremos. Diego Alonso fué el segundo fichaje del receso, el transfer debió estar en Viamonte 1366 antes del sábado y no llegó. Hinchas cansados, agobiados, susceptibles, quieren soluciones. Una buena respuesta sería el informe a los socios que prometió walter Gisande en "El equipo deportivo". Saber la realidad del club es una buena forma de calmar las aguas.
*"Hay que volver al Bosque", dicen todos los hinchas. "Somos siempre visitantes", dijo un protagonista en Estancia cuando le confirmaron que el plantel no podría practicar esta semana en 32. Hay buena relación de la CD con el municipio, hay vientos políticos favorables. Aunque seguro muchos insistirán con aquel axioma alakista sobre el Ciudad de La Plata ("Lo tienen que usar"), hay que ir por todo. Hay que volver al Bosque.
Entre deseos, locuras, contradicciones y broncas, es bueno no ser impacientes. Paciencia no significa inmovilidad: los triperos la saben lunga. Pero no hay que "matar" a los pibes que juegan domingo a domingo, no porque no haya otros, porque es su hora...
Una pequeña historia. Hoy Lanús es el ejemplo a seguir. ¿Alguién recuerda que a Bossio no lo querían ver más? ¿Qué con Gorosito sumó 23 puntos en el Apertura 05? ¡¿Y que antes lo dirigió Ramacciotti?! ¿Creen que nadie dudó de los pibes? ¿Qué nadie se quejó por las ventas de Leto, Gioda, Graf y porque Archubi estaba colgado? Creyeron los dirigentes -a veces la cancha era un infierno- en Cabrero cuando la promoción parecía cerca. Y Ramón Cabrero en los pibes. El resto es historia conocida...
A veces el cowboy de sombrero blanco se lleva a la rubia cabalgando hacia un horizonte de cartón pintado.
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