La pretemporada es historia, comienza el verdadero desafío de un campeonato en el que no hay margen para el error. Un torneo en el que Gimnasia necesita lograr 30 puntos para respirar.
El mercado de pases no deparó alegrías para los hinchas. El recuerdo de aquel Alonso ilusiona y Quinteros es una incógnita, con un nombre aún más opacado por los de Guillermo Barros Schelotto y Gonzalo Vargas. De todos modos, muchas veces las incorporaciones son espejitos de colores y son pocos los nombres que pueden marcar diferencias, brindar un salto de calidad...
Muchas veces, los clubes incorporan para que la gente y el periodismo no hablen. Acumulan jugadores. Suman suplentes, de igual o menor nivel que los jugadores del club. Les propongo una prueba. Enumeremos: Vargas, Bobadilla, Akerman, Savoia, Franco, Navarro Montoya, Cervera, Ferreyra, Delorte, Semino, Casado, Cornejo, Cardetti, Medina, Guglielminpietro, Olave, Basualdo, Leguizamón, Virviescas, Silva, Pacheco, Leal, Ormeño, Piatti, Fernando Crosa, Medina otra vez, Cejas, Civelli, Domínguez, Salvatierra, Batalla, Herrera. 31 jugadores en 3 años. ¿Cuántos aportaron soluciones? ¿Habrán servido entonces las ventas de Lobos, Vargas, Licht y Cabrera? ¿Es para sacar cuentas, no? Y no es una crítica a la CD anterior. Cambian los nombres (de jugadores, dirigentes, técnicos) y la canción sigue siendo la misma.
Guillermo Sanguinetti quiere todavía un par de refuerzos. Ahora Gimnasia ofertó por la compra de Freddy Grisales, tal cual lo reconoció el dirigente de Colón, Rubén Moccagatta. Y sigue buscando un defensor, esperando la respuesta de Diego Crosa.
¿Cómo está el Lobo hoy? No es todavía un buen equipo, pero sí hay mucho trabajo de campo. Coberturas defensivas, triangulaciones en ataque, pelota parada. Sanguinetti trabaja. No jugó grandes partidos: 2-0 a Grupo Universitario de Tandil, 3-1 a los suplentes de Chicago, 2-0 a Defensa y Justicia, 1-2 con Ferro, 4-0 a los libres del CEFAR y 4-2 y 3-0 con Cerro de Montevideo. Tuvo momentos buenos, con juego asociado y también de los otros. No son rivales de nivel, queda claro, "no jugó contra nadie" en idioma de tablón. Pero aquellos equipos de Timoteo -los brillantes y los otros- jugaban con Berazategui en Abasto pero después las jugadas de las prácticas se calcaban en los partidos por los porotos.
Gimnasia tiene que apuntar al orden y la seriedad dentro de la cancha. Un equipo bien parado, que tiene en claro a que juega, suma puntos. Tigre y Argentinos son ejemplos que ahora son válidos. ¿Blengio es más que Landa? ¿Ortigoza es más que Alderete? No, pero el sistema disimula errores. Aunque el modelo debe ser Lanús...en realidad, el mismo Gimnasia de los '90.
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