El .222 Remington también gozó de gran popularidad entre los aficionados al Bench Rest y su uso y popularidad crecieron notablemente.
Este hecho propició que Remington diseñara un rifle de cerrojo que utilizara el calibre .222, y así surgió el M722. De este calibre derivan otros muy populares como el .223 Remington, también conocido como 5,56x45 mm OTAN, utilizado en los rifles de asalto M16, o el .222 Remington Magnum, casi 4 mm más largo que su predecesor.
El .222 cuenta con un diámetro de 5,7mm y la bala de plomo más utilizada en este tipo de cartucho presenta un peso ligeramente superior a los 3 gramos (50 grains).
WINCHESTER
El .270 Winchester es uno de los calibres más utilizados por los cazadores de montaña. Winchester lo diseñó en 1925 con el objetivo de que equipara a su rifle de cerrojo M54.
Para su creación, Winchester se basó en la vaina del célebre calibre .30-06, utilizado en el legendario M1 Garand. De hecho, la única diferencia entre estos dos cartuchos radica en el cuello de la vaina, ligeramente más estrecha en el .270 para poder acoplar balas más pequeñas.
A lo largo de los años, el .270 Winchester se ha mostrado como un calibre perfecto para la caza de piezas medianas, incluso en distancias considerables. Por otro lado, admite una gran cantidad de balas aunque las más populares son las cargadas con 130-150 grains.
SIN HUMO
Con su aparición en 1895, el .30-30 Winchester se convirtió en el primer cartucho de la historia que utilizó la pólvora sin humo. Precisamente, de ahí proviene su nombre por un lado, del calibre .30 y por otro de los 30 grains de pólvora sin humo con los que se cargaban sus balas.
También conocido como .30 Winchester Central Fire, este cartucho está considerado como el primer calibre deportivo de Estados Unidos. En este país siempre ha gozado de una enorme popularidad, sobre todo para la caza del venado.
En Europa se le conoce por la nomenclatura 7,62x51R y se utiliza con armas combinadas y con rifles monotiro. Entre las principales armas recamaradas para este célebre calibre destacan los rifles de palanca Marlin M336 y Winchester M94.
WINCHESTER MAGNUM
La firma Winchester desarrolló en 1963 el .300, un potente cartucho, como una variante de su popular .338 Win Mag. El objetivo de la marca estadounidense era crear un cartucho que compitiera directamente con el célebre 7mm Remington Magnum, considerado por aquel entonces como el calibre más potente del mercado. Actualmente, el .300 Winchester Magnum se ha convertido en uno de los cartuchos más utilizados en disparos a largas distancias (700 metros).
En cuanto a su empleo en la caza, este calibre permite la adopción de todo tipo de balas expansivas. Los pesos de los proyectiles oscilan entre los 150 y los 220 grains, en función de la especie que se quiera abatir. Es un calibre idóneo para las piezas más pesadas de caza mayor.
GRAN PRECISION
Junto con el .30-06 Springfield, el .308 Winchester es posiblemente el calibre más extendido en el mundo.
Al igual que el .30-06, el .308 también posee unos orígenes militares. Conocido en su nacimiento como T-65, la OTAN lo convirtió muy pronto en su calibre oficial, pasando a denominarse 7,62 x 51mm o simplemente 7,62 OTAN.
La gran popularidad y difusión de este calibre se debe principalmente a su enorme precisión. Esta característica, unida a su potencia en largas distancias, convierte al .308 Winchester en uno de los cartuchos más utilizados por los francotiradores de todo el planeta.
La versión civil para la caza apareció en 1952, ligada al nacimiento del rifle Winchester M70. Precisamente en este terreno, el de la caza deportiva, el .308 se muestra como un calibre versátil, idóneo para el abatimiento de todo tipo de especies de caza mayor.
El rifle de asalto español, el popular Cetme, está calibrado para disparar este mítico cartucho.
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