Existe consenso para brindar "un castigo ejemplar" a la institución cordobesa, debido a los violentos actos que se desarrollaron el domingo en San Francisco, en ocasión del encuentro que el elenco mendocino ganó por 3-1, por la cuarta fecha de la zona C del certamen de ascenso.
El árbitro Sosa, de muy mala labor según distintas crónicas periodísticas, junto a sus asistentes Daniel Altamirano y Raúl Lucero, fueron abordados por simpatizantes "verdes" una vez concluido el duelo y resultaron golpeados en el mismo campo de juego.
Pero media hora más tarde, cuando la terna arbitral se disponía a abandonar la cancha, también se produjo un tumulto con la intención de agredir a Sosa, quien escoltado por efectivos de la policía local se dirigió a la Comisaría para efectuar la denuncia pertinente.
Mientras tanto, varios hinchas de Sportivo Belgrano se dirigieron a las inmediaciones del hotel en el que supuestamente se alojaba la terna arbitral y se toparon allí con el mencionado Lucero. Hubo nuevamente encontronazos con la policía y detonaciones al aire de balas de goma.
Pero los jugadores, cuerpo técnico y allegados al club mendocino también fueron agredidos en San Francisco.
Así, el entrenador Carlos Sperdutti debió ver el encuentro en la platea y allí fue hostigado por los simpatizantes locales, quienes lo aguardaban en la puerta del vestuario visitante para golpearlo. Y de ese modo lo hicieron, en un entretiempo que duró más de 45 minutos.
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