Empató Gimnasia. No alcanza, pero por cómo venía no es poco. Jugó un rato largo con 10 y no hizo papelones, no fué un desastre metido en su campo, gracias en parte a un rival con miedo. Y dejó los nombres de Pablo Bangardino y Gabriel Martinena.
Muy bien el arquero. Con personalidad para afrontar el gol en contra a los 3 minutos. Atento. Sobrio. Ágil. Elástico. No sólo sacó las atajables: también voló espectacularmente contra el poste derechó para sacar un disparo de gol de Matías Sánchez. Una muy buena presentación de Pablo Bangardino, que a los 23 años llegó a la titularidad. Premio al laburo y a la constancia de un arquero sin gran físico pero con muy buenas piernas.
A Gabriel Martinena se le llenó la boca de gol casi sobre la hora. No es un goleador, pero tuvo un buen año en la reserva del Moncho. Venía de facturar por duplicado en el clásico y ahora se le dió en su segundo partido en primera. El pibe de Necochea, categoría '87, está para poner el hombro y seguir aprendiendo. Gracias a él, Gimnasia no se metió en un problema más grande que el que debe afrontar en la temporada próxima.
Después, las malas. Alonso no está para jugar. El ciclo de Domínguez está para cerrarse. Ormeño tiene dos caras. Piatti a veces no lastima. Así y todo, los encuentros Piatti-Ormeño son la única fuente de buenos centros. Ya sabemos defectos y virtudes de este equipo que por algo tiene 14 puntos.
El punto sirve. Una verdad de perogrullo, peor es perder. Pero este equipo tiene que cambiar y mejorar mucho. Y SUMAR, por encima de todo.
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