Comienza el juicio por el secuestro de Patricia Nine

Cuatro hombres serán juzgados y desfilarán por la sala unos noventa testigos

Cuatro hombres serán juzgados desde mañana acusados de integrar la banda que secuestró a Patricia Nine, la hija del dueño de un shopping de Moreno que en 2004 estuvo 25 días cautiva, hasta que fue rescatada sin que se pagara rescate en un operativo policial en el que dos de sus captores murieron en el tiroteo.

El debate, que debía iniciarse la semana pasada pero tuvo una postergación, comenzará a las 9 y estará a cargo del Tribunal Oral Federal (TOF) 3 de San Martín, en el edificio judicial ubicado Yapeyú 1922 de esa localidad del noroeste del conurbano.

El tribunal está integrado por los jueces Elbio Osores Soler, Lidia Soto y Hugo Gurruchaga, mientras que el fiscal de juicio será Eduardo Codesido.

Desfile de testigos

Fuentes judiciales informaron que está previsto que el juicio se desarrolle en cuatro audiencias programadas para los martes y jueves de las próximas dos semanas en las que desfilarán unos 90 testigos, entre ellos, la propia víctima.

Los cuatro acusados son Alfredo Luciano Cantero, de 28 años, César Ariel Largo Kolakovich, de 33, Víctor Eusebio "Chiqui" Alegre, de 29, y Claudio Castaño Penoff, de 36, el arrepentido que una vez detenido condujo a la policía a la casa donde Nine fue rescatada.

Todos están imputados como coautores de "secuestro extorsivo agravado por el número de personas intervinientes y por el uso de armas", un delito que prevé una pena de 10 a 25 años de prisión.

Largo Kolakovich también enfrentará el cargo de acopio de armas y municiones, ya que en su casa fueron secuestrados dos pistolas 9 milímetros, un revólver 38, una ametralladora y un fusil FAL, mientras que a Alegre se le suma la tenencia ilegal de arma de guerra de una pistola 9 milímetros hallada en su vivienda.

Spiderman con FAL

Según la elevación a juicio del fiscal federal de Morón Marcelo Fernández, Nine fue secuestrada a las 7.45 del 28 de septiembre de 2004 cuando en su auto Chevrolet Astra llevaba a su dos hijas y sus dos sobrinos al colegio "Bartolomé Mitre Day School" de Moreno.

La banda actuó en dos autos, un Fiat Uno blanco con un conductor que taponó el tránsito sobre la calle Piovano y otro, un Renault Laguna azul que le cortó el paso a Nine y del que bajaron dos delincuentes, uno de ellos con la máscara de "Spiderman" (Hombre Araña) y armado con un FAL, que la capturaron.

La mujer, en ese momento de 37 años, luego de un breve recorrido fue traspasada al baúl de un tercer auto de las características de un Renault 9 y llevada a su sitio de cautiverio en la localidad de Libertad, partido de Merlo, donde permaneció 25 días encadenada de un tobillo a una pared.

Amenazas de muerte

Uno de los secuestradores se comunicó con su marido, Marcelo Piergiacomi, el mismo día en horas de la noche y, según consta en la elevación a juicio, le dijo: "Juntá un millón y medio de dólares o te la devolvemos en pedazos".

Salvo los dos primeros llamados extorsivos, realizados desde teléfonos públicos de localidades como El Talar de Pacheco y Morón, los captores se comunicaron la mayoría de las veces desde un celular a nombre de un "bolsero".

En el medio, hubo un intento de "mejicaneada" de algún aprovechador que llamó desde teléfonos públicos de José C. Paz, pero que fue detectado por los pesquisas porque pedían sólo 50.000 pesos y porque el verdadero negociador se hacía llamar "Tito".

Detalles del horror

El 16 de octubre, cuando el marido de Nine les dijo que habían juntado 120.000 pesos, el secuestrador les respondió: "Vendan los lotes que tienen en el barrio privado y junten 500.000 dólares o en una semana les mandamos un dedo".

Si bien Nine declaró que a ella le hicieron escribir dos cartas durante su cautiverio, sólo una llegó a manos de la familia como prueba de vida al ser recolectada en un kiosco de diarios, frente al viejo Hospital de Merlo.

El primer detenido del caso fue Canteros, quien fue apresado el 12 de octubre porque estaba prófugo de una evasión en una comisaría y un detective antisecuestros le acercó al fiscal de instrucción Holdano Rodríguez el dato de que el sospechoso estaba vinculado al secuestro de Nine.

Testigo reservado

Pero fue un testigo de identidad reservada que se presentó en la DDI de Mercedes quien dijo saber dónde estaba secuestrada Nine y dio el primer dato de una cadena de allanamientos que al día siguiente permitió la liberación de la víctima.

Los detectives de la DDI de La Matanza primero allanaron la casa de Largo Kolacovich en Bella Vista, donde no estaba Nine pero detuvieron al imputado y a su mujer, quien le dijo a la policía que su concubino estaba relacionado al secuestro y aportó los apodos y direcciones de dos de los cómplices.

Así fueron allanadas, primero, la casa de "Chiqui" Alegre en William Morris y después, la de Castaño Penoff en Ituzaingó, quien como arrepentido finalmente condujo a los detectives hasta la casa del cautiverio, ubicada en Gallo 918 de Libertad, Merlo.

A sangre y fuego

Allí ocho integrantes de la DDI La Matanza tuvieron que actuar de inmediato ya que ni bien se acercaron a la casa, un hombre que estaba en la puerta ingresó al lugar a la carrera.

Los policías derribaron la puerta y se tirotearon con los dos captores en la misma habitación en la que Nine estaba encadenada.

La mujer fue cubierta por uno de los policías que se le tiró encima y resultó ilesa, pero uno de los secuestradores, Pablo Leonardo Rem, murió de seis balazos, mientras que Claudio César Lescano se suicidó de un tiro en la cabeza.

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