Anoche no hubo reunión de los dirigentes con Sanguinetti en el vestuario. Hablaron a solas técnico y entrenador, aunque si varios miembros de la CD vislumbraban un final, tal vez el gesto de Sanguinetti de un paso al costado. ¿Qué pasó anoche? Si existieron contactos telefónicos, solamente los protagonistas lo saben.
Hoy por la mañana, el Topo llegó a Estancia Chica con la decisión tomada. No se cambió de ropa. Tampoco lo hicieron sus colaboradores Edgardo Adinolfi, Daniel Curbelo, Fernando Amoroso y Pablo Fernández. Había presencia dirigencial. Además del presidente Gisande estaban Fabián Cagliardi, Juan Carlos Escanda, Renato Ottaviano y Daniel Giraud, además de otros integrantes de la CD. No hay lugar para los potenciales, el técnico renunció y la Comisión Directiva aceptó la dimisión. Sanguinetti ya no era el entrenador de Gimnasia.
Hasta ahí, un capítulo. Después, la búsqueda del sucesor. Mientras el vicepresidente Fabián Cagliardi trataba de convencer al Moncho Fernández de dirigir interinamente el domingo ("Me voy con el Topo", contestó) y el resto de los dirigentes intentaban consensuar un posible reemplazante, en el vestuario algo se estaba cocinando...
Los jugadores de mayor experiencia en el plantel, también reunidos, llegaron a su propio consenso: Sanguinetti no debía irse. Así, mientras Morant diagramaba la semana y un trabajo junto al profe Montero, los jugadores pidieron dialogar con el presidente. Una, dos...tres veces pidieron la reunión y la consiguieron. Walter Gisande abandonó la reunión con sus pares y escuchó un respaldo absoluto, ilimitado para el DT. Tomó la palabra el capitán Gastón Sessa. Con él coincidían los más grandes del plantel. El tono no fue de exigencia, una de las frases fue fuerte: "No vamos a permitir que el Topo se vaya."
Ahí cambió todo. Marcha atrás en todas las decisiones. Sanguinetti -que ya empezaba la despedida- escuchó a sus jugadores. Los dirigentes eligieron el camino de aceptar la propuesta del plantel y en silencio fueron abandonando el predio. El pacto incluyó a cuerpo técnico y jugadores. "Nadie va a hablar", fue el comentario inicial. Minutos después, el dirigente Daniel Giraud confirmaba que a las 19 hs. habría un comunicado en la sede. Sin preguntas, no una conferencia de prensa. Y la lectura estaría a cargo del capitán Gastón Sessa. Los dirigentes estarán presentes, pero la lectura del comunicado marcará a las claras -imagino- que los futbolistas han sido los únicos garantes de la continuidad de Guillermo Sanguinetti.
La renuncia de Sanguinetti descomprimía la situación. No era en sí misma una solución, pero brindaba paz para el domingo. Ahora, los jugadores compartirán el 100% de los cuestionamientos y el único apoyo posible será ganar. De aquí en adelante, técnico, jugadores y dirigentes compartirán por igual los cuestionamientos.
Me quedó con una frase que escuché hoy: "A Gimnasia le falla todo, nos queda el corazón".
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