Lo mejor de Gimnasia estuvo en los primeros 15 minutos. ¡¡¡¿¿¿Cómo???!!! No, no estoy loco. El principio del partido mostró dudas, nervios, errores al por mayor. Hasta rondaron el gol los mendocinos. ¿Entonces? Ni silbidos, ni insultos, ni murmullos. Tampoco "andate Topo". Eso ayuda. No es aliento incondicional a Sanguinetti, Sessa u Ormeño, es apoyo al equipo. "Me deja contento. Es un poco el mensaje que salió del grupo, que salió de mí: tratar de unir a la gente. Estamos todos sobre un mismo objetivo. Ví a la gente unida, alentando, eso es lo que necesitamos. Y sabemos que tenemos que darle más alegrías", remarcó Guillermo Sanguinetti con la tranquilidad del 3 a 1.
Tras esos minutos de dudas, el equipo mostró cosas interesantes. En primer lugar, actuaciones individuales valiosas con Diego Villar, Mariano Messera y Rubén Maldonado a la cabeza. Con Teté que pelea todo el partido. Con un acierto táctico del entrenador, que puso línea de tres en el fondo, sumó a Ormeño al medio y puso a Villar más cerca de Esteban González. Una lectura que permitió controlar el juego de Godoy Cruz y "hacer ancho" como nunca el campo de juego. Gimnasia tocó y desbordó, con velocidad, cambio de ritmo y gol.
¡Gooool! Sí, sinónimo de Martinena. El pibe de Necochea tiene algo, está tocado por una varita. Nunca fué un gran goleador, ni siquiera 9 de área, pero es vivo para ubicarse y ¡pum!, adentro. Con un muy buen cabezazo, el Lobo se olvidó de la lesión de Sosa -se pierde el clásico- y empezó a construir una victoria que se solidificó con la expulsión -equivocada- de Aguirre y el gol de penal de Messera. Párrafo aparte para Chirola, que vuelve a ser el de siempre. Con experiencia y jerarquía más confianza, le hicieron el penal y fue importante con centros de gol. Romero por Piatti, el pleno que acertó el Topo en el Bosque.
"El hecho de haber ganado con holgura es importante. Era el partido que teníamos que ganar. Lo importante es que lo que se dijo en la semana se cumplió en la cancha. El compromiso de los jugadores estaba. Necesitábamos ganar así y es una alegria haberlo logrado". La visión de Sanguinetti es correcta. Tenía que ganar y ganó. Logró una victoria más amplia en el trámite que en el resultado, gracias a las limitaciones del visitante y a que Gimnasia lo liquidó rápido y sacó el pie del acelerador. Jugó bien. Ganó bien. ¿Empezó a salir? La novela sigue en siete días.
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