El mejor elogio al partido del Lobo es el partido que jugó CASLA. Mientras el local fue ambicioso, Diego Simeone dejó de lado su habitual audacia. Su equipo fue pausa, toque lateral y contragolpe. Y cuando fue necesario enfriar el partido, sus jugadores no dudaron. Lejos estuvo el DT visitante de ser el de siempre. Y si fue más conservador, es porque Gimnasia lo obligó.
Leonardo Madelón volvió a las fuentes. Cambió. No se colgó del travesaño, pero sus jugadores presionaron en otro sector del campo y así se regaló menos. Las dos líneas de cuatro juntitas, en realidad con Rinaudo bien cerca de los centrales. Recuperar y salir rápido, la consigna. A veces pudo, otras no, pero nunca se desordeno hasta los 15 finales, cuando el partido se iba, no sobraban ideas y el Ciclón casi derrumba todo.
Lucas Castro fue el mejor del equipo, con una actuación consagratoria. Llenó la noche de fútbol simple y lujoso a la vez. Y por fín aparecieron buenas noticias en ataque, con el mejor partido del Chino Vizcarra que tuvo muchas virtudes en su gol (viveza para presionar y frialdad para definir) y con una excelente presentación del colombiano Marco Pérez, que tuvo chispazos de alto vuelo. Parece haber aparecido la dupla ofensiva...Después, Luli Aued cada vez más importante, más patrón a pesar de ser un pibe y el buen respaldo de un equipo que no tuvo desempeños alarmantes, más allá de lo complicado que es este momento para Marcelo Cardozo, variante cantada en cada partido.
¿Y Laverni? Gimnasia no lo quiere. Y al recuerdo inicial habrá que agregarle este penal que le cobró a Sebastián Romero que casi le arruina la noche al triperío. Chirola llegó de atrás, con lo justo, tocó la pelota (se lesionó en esa jugada, traumatismo en la rodilla derecha), no hay forma de evitar el roce...se quiso morir cuando Laverni marcó el punto penal. Un árbitro flojo al que el poder quiere convertir en juez de elite, que no tiene nivel para ser mundialista y que tiene actitudes soberbias que exasperan a los protagonistas. ¡Qué mal está el referato argentino...!
La conclusión importante más allá de volver a sumar (aunque sea de a uno) es que el grupo está vivo, le respondió a Madelón en el campo de juego y ahora debe llegar la levantada para engrosar estos pobres 10 puntos. Álvaro Ormeño y Mariano Messera volverán a entrenarse a la par de sus compañeros el lunes, aunque solamente el chileno parece número puesto para jugar el viernes contra Independiente.
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