Gimnasia jugó 20 minutos ideales, esos que le permitieron la ventaja 2-0. Mucha presión, movilidad de los mediocampistas, llegada al arco en tres toques, gol. El primero centro de Graff para el cabezazo de Villar, el segundo una caricia de Niell a una gran pelota de Piatti. En ventaja, empezó otro partido.
El equipo de Madelón cedió campo y pelota, apostando a esa contra que casi nunca llegó. Un jugadón de Niell casi termina adentro sobre la hora del primer tiempo, después poco. Huracán era toque y toque sin profundidad. El quemero -ojo, demostró que mejoró como equipo- tuvo sus chances, pero un Gato brillante en el complemento más el desgaste físico de todos aseguró el resultado.
Mencionar a Gastón Sessa como única figura es injusto, porque ese "Chirooola, Chirooola" de la despedida fue un justo premio a quien jugó en gran nivel. Sebastián Romero sabe que a veces es solamente un obrero del medio, pero pone al equipo por encima de su lucimiento personal. Y Franco Niell estuvo picante y solidario como nunca. "Estoy fundido" dijo en vestuarios con lo que le quedaba de energía.
¿Qué más? Dos centrales sólidos que primero la sacan y después ven adonde, Piatti por sobre actuaciones anteriores, Sosa 100% entrega, Villar inteligentísimo...con eso alcanzó y sobró para sumar tres puntos vitales. Ahora, el DT deberá buscar al sustituto de Diego Villar que llegó a las 5 amarillas. ¿Ahora quién, Messera o Cuevas?
Gimnasia fue práctico y súper efectivo. Recuperó el cero en el arco propio. Disfrutó un rato el partido y luego lo laburó. Leonardo Madelón reencontró la identidad que este equipo tenía en el torneo pasado. ¿Matemáticas? Hoy no. Si el Lobo suma, la presión y la calculadora (al menos por unas horas) es de otros.
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