Adrián es un amigo de años de las aulas del Colegio Nacional. El 6 de abril falleció su padre César y uno de sus últimos diálogos tuvo que ver con el Lobo. Adrián no es futbolero pero para sobrellevar su pérdida escribió estas líneas, con Gimnasia como disparador:
Hola papá, sé que no sentirás mi voz hablar
Pero te contaré que mi pasión no es el fútbol.
Sin embargo, cuando Gimnasia haga un gol,
Se encenderá mi corazón al recordar tu cara sonreir.
Papá, si tu equipo pierde sonreiré igual
Porque la tristeza también forma parte
De lo difícil que es pensar que no podré
ver tu rostro reflejar el color de la pasión
Que te unió con el latir de tu corazón.
Por eso convertiré mis lágrimas en la pintura
Que le dará color a la esperanza de soñar
Con el sonido que alegrará mis sueños cuando
despierte con el gol, el cual evaporará mis
Lágrimas de tristeza, convirtiéndolas en vapor
Donde tu y yo estaremos en otra dimensión
Aunque la otra dimensión es difícil de creer.
Los fanáticos de Gimnasia quieren ver a su equipo
Ganar, entonces porque no creerque algún día en nuestro
Corazón nos uniremos con nuestros padres
En el arco de la fé donde siempre entrará la
Pelota que lleva el afecto que nos une a ellos.
En los recuerdos de los momentos que soñamos.
Vivir en una realidad que desconocemos aún
Cuando creemos que vivimos.
Papá, gracias por todo. Estas palabras las escribo
Porque un padre no sólo dá vida, sino con sus
Palabras también nos dá la soga para sujetarnos
Cuando él ya no tenga energía para sujetarse a ella.
Ojalá estas palabras den la energía necesaria
Para recordar con alegría a un hincha de Gimnasia.
Adrián Senín
Gracias por esta licencia. Un rato para parar la pelota. Mañana nos metemos de lleno en esta locura del final del torneo más largo de la historia. Tucumanos, mendocinos, promoción, Boca y el recuerdo más impactante en la previa del partido del domingo.
SUSCRIBITE a esta promo especial