Este Jujuy menos conocido de aguas termales, pesca de truchas y arte rupestre, de fiestas taurinas, de trueques masivos de miniaturas y de cultos a la Pachamama, ha merecido en los últimos tiempos el comienzo de un proceso de conocimiento por parte de un número importante de turistas argentinos y extranjeros, que a su vez difunden los atractivos de estos destinos norteños.
A 19 kilómetros de San Salvador, oculto entre una exuberante vegetación y a los pies de un cerro se emplaza el Hotel Termas de Reyes, cuyo máximo atractivo son las aguas termales, en las que se decía relajaba sus tensiones el "Curaca", jefe de las comunidades indígenas, luego de recorrer el Camino del Inca.
A sólo ocho kilómetros de allí y camino a Humahuaca, con un marco de ciruelos, membrillos y cayotes coronado por las aguas de deshielo, están las lagunas de Yala, que parecen un espejo flanqueado por los inmensos cerros y que ofrecen la inigualable oportunidad de pescar truchas en pleno Norte argentino.
VALLE DE LA LUNA JUJEÑO
La ruta nacional 40 pone también en evidencia que Jujuy tiene muchos otros atractivos además de la conocida Quebrada, y el tramo que desanda por esta provincia dejan al descubierto asombrosos paisajes aún desconocidos por la mayoría, como el Valle de la Luna, cuyo pariente famoso es el de San Juan.
También llamada Valle de Marte por sus impetuosos colores rojos y naranjas, el área está definida por 12 volcanes cuyas cimas parecen acariciar al cielo a más de 5.000 metros de altura, vigilados por el Vicuña Huasi, de 5.600 metros sobre el nivel del mar.
Sobre el mismo camino, el de los lugares imperdibles y rincones escondidos de Jujuy se llega al pequeño pero muy pintoresco caserío de Cusi-Cusi, último enclave de la Puna.
Sus dos únicas calles, la diminuta plaza y su pequeña iglesia sumergen al viajero en un túnel del tiempo y en el más profundo de los silencios. Ese entorno y las imponentes cumbres justifican el esfuerzo para llegar a este punto asentado en el filo de la frontera de Argentina, Bolivia y Chile, y a 3.800 metros sobre de altura.
LAGUNA DE PUEZUELOS
La diversidad jujeña permite cambios radicales de paisaje, como el de Laguna de Puezuelos, un verdadero oasis en el norte de la Puna, a 4.300 metros de altura, en medio de 15.000 hectáreas declaradas reserva de la biosfera por Unesco.
Sus bosquecitos de quinua, las aromáticas plantas de tola y los suris y ágiles vicuñas contrastan con la deslumbrante belleza de los aproximadamente 25 mil flamencos rosados que pueblan estas singulares aguas de la Puna.
Otra opción de Jujuy son las Salinas Grandes, inmensos salares de 12 mil hectáreas y de un blanco que quema la vista y cuyo paisaje es digno de un escenario polar, a sólo 190 kilómetros de San Salvador.
PETROGLIFOS Y PINTURAS RUPESTRES
Y por la ruta 75, a 25 kilómetros de allí, se levantan las paredes rojizas de Barrancas, que preservan una maravilla de la Historia: grabados prehistóricos sobre la roca, los petroglifos, de más de 10 mil años de antigüedad, y pinturas rupestres hechas por el hombre hace 2.500 años.
Esta otra reserva está habitualmente fuera de los circuitos turísticos, para su protección, aunque la Secretaría de Turismo de Jujuy está trabajando para incluirla.
Se está trabajando y decidiendo cuáles van a ser las pinturas rupestres que se van a mostrar porque no se quiere repetir una mala experiencia como fue la de Yavi, donde visitantes inescrupulosos saquearon y arruinaron todo el valioso patrimonio de ese lugar.
OTROS DESTINOS
Otros destinos jujeños no muy conocidos y que se suman a los tradicionales, son el Parque Nacional Calilegua, en las Yungas, Susques, Ocloyas, Tiraxi, Abra Pampa y Lagunillas de Farallón.
FESTIVIDADES
Por otra parte, Jujuy tiene un largo calendario de fiestas nativas y festejos que mezclan lo religioso, lo pagano y las tradiciones milenarias, una conjunción que se convierte para lugareños y visitantes en una explosión de magia, sorpresa, música y color.
La próxima de esas celebraciones se concretara el domingo próximo, 30 de agosto, con la fiesta patronal de Santa Rosa de Lima, en Purmamarca, que consistirá en actos litúrgicos, como los Misachicos acompañados por bandas de sikuris, además de coloridas ferias de comidas regionales y artesanías.
El 15 de septiembre en Tumbaya se realiza la fiesta patronal de la Virgen de los Dolores con actos religiosos y un importante festival folclórico.
Los domingos 20 y 27 del mes próximo en La Quiaca, se celebra la "Manca Fiesta" o "Fiesta de las ollas". Es un acontecimiento único en el país, de pura raigambre nativa, con ferias artesanales (especialmente alfarería primitiva del altiplano y tejidos de la Puna), y de comidas típicas. También se realizan trueques de vasijas por productos agrícolas y artículos de manufactura casera, completándose con un festival folclórico. La celebración se repite el tercer y cuarto domingos de octubre.
DATOS UTILES
Alojamiento
En San Salvador de Jujuy, el costo diario de una habitación doble de hotel, con desayuno, arranca desde los 150 pesos.
Las tarifas de las cabañas en las inmediaciones de la capital provincial parten, para cuatro personas, desde los 220 pesos en esta época del año, e incluyen el desayuno y el estacionamiento.
Excursiones
Desde la capital jujeña al Valle de la Luna de esa provincia, el costo de una excursión, sin almuerzo, es de 120 pesos por persona en base doble.
El Paseo a la Laguna de Puezuelos es de 150 pesos por persona pero incluye un refrigerio.
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