Las pruebas "prohibidas" que habrían efectuado algunos equipos de Turismo Carretera durante el prolongado receso interrumpido en Potrero de los Funes, derivó en quejas, censura y pedidos para que la ACTC se ocupase del incómodo asunto. Se sabe que para ahorrar costos debido a la crisis global que se temía a principios de año, impactaría en el automovilismo y desde ya en el TC, entre otras medidas fueron prohibidas las habituales pruebas entre carreras y carrera para los 30 primeros del campeonato luego de cada fecha. Sólo están habilitados para ensayos en las rectas de los autódromos de Buenos Aires y Rafaela, y del 31º para atrás sí pueden girar, en La Plata, Olavarría, Paraná y Nueve de Julio.
En Potrero circuló fuerte la versión que se hubo ensayos en otros escenarios no autorizados. Fue mencionada la pista privada de Oreste Berta en Alta Gracia, incluso el Cabalén, el circuito de automovilismo zonal en Baradero y el predio dedicado a las populares picadas existente en Lanús. Se habló que en la pista del Mago fueron probados los Torino de Carlos Okulovich, el Chevrolet de Agustín Canapino y el Ford de Diego Aventín, los tres atendidos por Alberto Canapino.
Fernando Hidalgo, uno de los dueños del equipo HAZ no ocultó su fastidio ante estas versiones, y la graficó con las gorras que mostraron los integrantes del equipo, "No maten al Toro, juguemos limpio 2009". Por sugerencia de Carlos Alvarez, titular de la CAF, las dejaron de usar, no sin generar fastidio en la dirigencia.
"Los pilotos no tienen honor", afirmó Guillermo Kissling, director técnico del JP Racing, cuando DIARIO POPULAR le planteó la cuestión de las pruebas prohibidas. "De todas formas, no me importa ni me molesta que haya equipos que puedan hacer pruebas privadas, ellos sabrán y para juzgarlo se encuentran las autoridades". "Yo no estoy para "botoneadas", no estoy para ser policía", mandó Willy. "Mas preocupado por estos dimes y diretes de pruebas no permitidas, estoy por la prueba que nos sacaron", refiriéndose a un ensayo no efectuado al no realizarlo antes del plazo estipulado para la prohibición, luego extendido. "De todas formas, actuar así, en caso que se hayan dado esas pruebas, me parece una bajeza", consideró el jefe técnico del JP.
"Si la ACTC quiere..."
"Si la ACTC quiere, ponele la firma que puede conocer perfectamente quien probó en cualquier lugar del país, donde no se pueda hacerlo", afirmó Hugo Cuervo del Lincoln Sport Group (LSG). "Seguro, si yo supiera que alguien efectuó ensayos en sitios no autorizados, se lo haría saber a la ACTC; sería algo completamente fuera de lugar y antideportivo".
"Sí, desde ya, probando en la pista de Berta, pese a que sea muy reducida (700 metros), pueden extraerse muchas conclusiones. Es mas, está dotada de una serie de avances técnicos que son de gran utilidad; si los aprovechás, sirven de mucho", detalló Kissling. "No, si se hubieran efectuado los ensayos que se dice en la pista de Berta, el Mago no tiene ninguna responsabilidad. Es una propiedad privada y el no tiene ninguna vinculación con el TC; así como pueden ir equipos de competición, también es posible que la usen empresas, etc, con distintos fines". Valdrá la pena acotar que en la pista ubicada en la parte posterior de La Fortaleza, también se han testeados coches de TC 2000 y ensayos técnicos de distinta índole con otro tipo de vehículos, de calle, comerciales, entre otros.
El Puma Aventín habría calificado de "chismes" al asunto. En tanto, Rubén Gil Bicella, vice de la ACTC, aseguró a Carlos Saavedra en San Luis "nosotros no sabemos nada, eso sí, si alguien guarda alguna sospecha, que haga la denuncia correspondiente". "El primero que inventó pruebas afuera de las pistas tradicionales fue Colin Chapman el creador de los Lotus revolucionarios de la F-1, las hacía en un estacionamiento. Los hacía andar en círculo y con los datos que extraía, sabía la fuerza "G" que generaban y otros valores, un genio", evocó Kissling.
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