La Justicia Contravencional porteña decidió que dos skinheads, uno de Quilmes y otro de Lomas del Mirador trabajen 50 horas en el Museo del Holocausto y otras 100 en un comedor comunitario de Constitución.
El hecho ocurrió en agosto del año pasado cuando tres jóvenes se reunieron en Lavalle 2.570, en pleno Once, con un propósito: pintar con aerosol una cruz esvástica sobre la persiana de un comercio ubicado frente a una sinagoga. Caminaron tres cuadras más y en otras dos paredes dibujaron las mismas insignias, hasta que una patrullero de la Comisaría 7°, con jurisdicción en la zona, los detuvo.
La sanción deberá cumplirse a partir de la semana próxima y durante dos años.“La idea es que pueden tomar conciencia de lo que hicieron”, dijo el fiscal que entiende en la causa, Luis Duacastella Arbizu.
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