¿Te acordás? Hoy fue una tarde de aquellas. Porque venía Independiente puntero, con la sabiduría y la suerte del Tolo Gallego. Porque el promedio semana a semana, día a día, partido a partido es una daga, una lasceración, una angustia, una lágrima. Porque este Lobo es sincero y se desnuda, muestra sus virtudes, sus defectos. Aún con muchos errores, muestra con orgullo lo que tiene. Exhibe su alma.
Fiel a sí mismo, Gimnasia bajó a Independiente. El 2 a 1 en casa se explica desde muchos ángulos, pero con un nombre determinante: Marco Pérez. El colombiano es díficil de explicar, díficil de entender. Imprevisible. Puede errar un pase, estar distraído, no participar demasiado del juego y de golpe, zuuuummmmm. La onomatopeya es válida, porque tiene la velocidad del Flash de historieta. Y define, con zurda o con derecha, por sobre el arquero o cruzándola, sin mirar que enfrente está Gabbarini, el jugador más determinante del torneo. Marco Pérez es inexplicable, sus goles no. Ese video seguro viaja a Europa. Gracias al Negro, hoy Gimnasia disfruta de una noche felíz.
Hay que mencionar a Gastón Sessa y Hernán Encina, pero al margen de las individualidades, Gimnasia jugó bien. Un muy buen primer tiempo que no merecía empatar (gol "fácil" de Mancuello ante una defensa fuera de balance) y un segundo tiempo bien pensado. No quiso meterse atrás, pero Independiente lo empujó. No quiso defenderse, pero lo hizo bien, al punto de que la visita tuvo solamente un par de posibilidades concretas de gol. Y en este punto seguido hay que hablar del 1. Gastón Sessa tuvo ante Darío Gandín una atajada maravillosa, 100% reflejos e intuición, una tapada del pato Fillol. Manos y pierna para asegurar los tres puntos, para ser un arquero que gana partidos.
Todos dejaron algo. Todos dieron todo. Aún con errores. Hugo Iriarte cumplió de sobra, Rinaudo y Aued corrieron como siempre, Agüero las saca. Ormeño, Chirola, Stracqualursi que lucha y juega porque HOY es mejor que los demás, Maldonado. Y el Sapito. Hernán Encina crece. Jugó un señor partido. Ratificó todo lo bueno que venía insinuando. Dejó en el olvido a este jugador tibio que no se entendía bien por qué era titular. Diego Cocca lo bancó y el volante le dió la razón. Otro motivo de orgullo para un DT que acierta más de lo que erra y que cree a rajatabla en su visión del fútbol. pero ojo, no come vidrio. sabe que acá importa solamente sumar. No quiere escuchar "que bien jugaba aquel equipo del Lobo que descendió"...Esto es vida o muerte y lo sabe. Como no saberlo con la cara del pampa Sosa, felíz como un nene con la caída de Chacarita, con este triunfazo del Lobo.
Cambiaron los números. Empiezan a cerrar. El funebrero está obligado a ganar tres partidos para seguir en la conversación. Racing y Rosario Central hoy no duermen tranquilos, seguro. Gimnasia sí. El tripero duerme tranquilo, con la agradable sensación de gritar goles propios, de ser tapa de diario, de "boletear" al candidato, como el año pasado al Vélez campeón, como hace un par de meses a Estudiantes. Para agendar este 7 de abril de 2010, para decir dentro de un tiempo...
"¿Te acordás aquella tarde de los goles del Negro?..."
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