Frente a Argentinos, el Lobo afrontó una parada brava sin sus mejores jugadores. El domingo, Juan Neira tendrá la chance de una actuación deslumbrante que le permita un mejor negocio después del 30 de junio. Vuelve Fabián Rinaudo, imprescindible en este mediocampo. Vuelve Guillermo, desde el inicio o desde el banco, según como responda en la semana. Con lo que Ángel Cappa considere que es lo mejor, habrá que dar el máximo y más (una incongruencia verbal, una realidad futbolística), pelear cada pelota como si en ella fuese la vida, entender que toda la vida corriendo y metiendo se han empardado partidos, que la cabeza fría, el pecho caliente y la camiseta sudada son innegociables. Y si se puede jugar, mucho mejor...
El partido ante River Plate en el Bosque (no es un error, casi seguro Gimnasia será local) no resiste análisis. Ganarlo significa engrosar la autoestima, llenar de dudas a Huracán, Olimpo u All Boys, es empezar a pensar que se puede, que hay una chance mínima de depender de sí mismo, que las banderas no se arrían, que nunca se puede estar peor a 10 fechas del final que a 2 minutos. Gimnasia debe ganar como sea.
Cuando parece que es el final, cuando todo asoma negro, cuando todo se derrumba, solamente las almas permanecen en pie. Esas almas que el domingo jugarán adentro y afuera, en la cancha y en las tribunas.
12 de Julio de 2009.
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