Lomos de burro: una polémica que divide a vecinos y especialistas
| 13 de Abril de 2011 | 00:00
Presentes en distintos barrios de la Región y pedidos cada vez con mayor insistencia por algunos grupos de vecinos, los lomos de burro despertaron la polémica entre quienes los ven como una solución para reducir la cantidad de accidentes automovilísticos y quienes se oponen a esa alternativa por considerar que en algunos casos pueden agravar la problemática.
"El lomo de burro está desaconsejado a nivel mundial porque en algunos casos puede tener más inconvenientes que virtudes", dicen desde Tránsito de la Comuna, y un argumento similar se sostiene desde la ONG "Comité de Seguridad en el Tránsito": "Nosotros los desaconsejamos porque se convierten en obstáculos para el objetivo que hay que lograr, que es tener un tránsito fluido y tranquilo".
Lo cierto es que el debate se reencendió en las últimas horas tras un pedido de reductores de velocidad en la zona del parque Castelli. Concretamente, los vecinos alertaron por un número creciente de accidentes en 66 y 31, hecho que atribuyeron al incremento que se dio en el caudal de vehículos tras la apertura de ese cruce.
Tras el reclamo, desde la Comuna se relativizó la eficacia de colocar lomos de burro en el lugar ya que -sostuvieron- "no es la solución más indicada para evitar accidentes". Sin embargo, se prometió estudiar esa posibilidad en caso de que se aprueben los estudios técnicos pertinentes.
"El lomo de burro está desaconsejado a nivel mundial porque en algunos casos puede tener más inconvenientes que virtudes; más allá de las precauciones que puedan tomarse, puede llegar a provocar roturas o la desestabilización del auto y, como consecuencia, el choque de autos estacionados o de peatones", indicó Gabriel Simiele, director de Transporte y Tránsito de la Comuna.
ALTERNATIVAS
Pero, aunque desaconsejados, los reductores siguen multiplicándose por diferentes puntos de la Región. Según Simiele, eso obedece al escaso cumplimiento de las normas de tránsito.
"En Latinoamérica, en general, el incumplimiento de las normas de tránsito hace que haya más velocidad que la que está estipulada para las calles. Ante ese problema el lomo de burro aparece como la solución más práctica para evitar accidentes", explicó el funcionario.
Para los casos en los que se determina un lomo de burro como necesario, la Municipalidad plantea dos alternativas: la construcción del reductor con cemento y asfalto o la colocación de piezas de policarbonato.
"El policarbonato es más caro pero más resistente y, además, absorbe el paso de los autos y evita que se dañen. En el caso de que se trate de lomos de burro de material se intenta hacerlos lo más anchos posibles para que el auto tenga un paso suave", detalló Simiele.
OBSTACULOS
Desde otros ámbitos, vinculados a la seguridad vial, también se apuntó a los lomos de burro como elementos no recomendables para el tránsito.
"Nosotros los desaconsejamos porque se convierten en obstáculos para el objetivo que hay que lograr, que es tener un tránsito fluido y tranquilo. Sin embargo, hay que reconocer la demanda de la gente y entender que se han convertido en una solución sencilla para los problemas que se dan en algunas zonas urbanas", señaló Roberto Moya, presidente del Comité de Seguridad en el Tránsito.
Desde esa institución se está trabajando en el estudio de alternativas que permitan reemplazar a los lomos de burro por otras opciones, como calles en zigzag, estacionamientos intercalados o la inserción de tramos adoquinados antes de las esquinas.
También se pronunció al respecto Osvaldo Nessi, presidente de la Asociación Amor y Respeto al Prójimo. "Los vecinos están asustados por los accidentes y piden lomos de burro. Hay que entenderlos y apoyarlos porque la educación vial que necesitamos va a tardar bastante en consolidarse, con lomos de burro o sin ellos.
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