El Lobo jugó un partido horrible. Un manojo de nervios tras el gol de Obolo en la cuarta jugada similar que hizo el equipo de Alfaro. Antes un offside mal cobrado, un defensor que llegó o un delantero que no, habían salvado a Monetti. 1-0, dudas, desconfianza, miedo. En el segundo tiempo Gimnasia no salió a la cancha, Obolo tuvo un cabezazoen el palo y Monetti un manotazo sobrehumano para ahogar el gol del Marciano Ortíz, que le cabeceó de tres metros. Tras la guapeada del mellizo para su primer grito en esta segunda etapa en el club, Gimnasia buscó, no tuvo claridad, no supo aprovechar una contra con ventaja numérica y casi lo pierde, muy mal parado. Más allá del gol, las jugadas más claras del visitante fueron un remate de Neira que tapó Campestrini y un cabezazo desviado de César González, ambas en la primera mitad.
Huracán quedó a 4 puntos. Salvo un milagro, es la única posibilidad. All Boys con 6 más obliga a Gimnasia a sumar 14 para llegar a 1,157. Si Olimpo le gana a Lanús, el panorama será idéntico. Todo Gimnasia debe reaccionar: es el último tren, el último tronco del cual asirse en medio del mar. Si este equipo no gana, el destino inexorable es el Nacional. Nadie va a pedir juego. Entrega, sacrificio, COMPROMISO. Entender que el descenso es la muerte, en el sentimiento del hincha y en la economía institucional. Ángel Cappa hará su autocrítica privada, pero el equipo le reclama un nueve de área, alguien que acompañe a Guillermo por delante de Neira. Si es un árbol o un poste de teléfono clavado en el área, pero hace goles como Cámpora u Obolo, puede ser la tabla de salvación para Gimnasia. Y para Cappa una bandera arriada que nadie recordará.
Final de un domingo difícil. En terapia intensiva. Grave. Vivo.
Foto Prensa Gimnasia
P.D.: Leandro, para vos no es una lesión más. Ya lo viviste. Te costó mucho recuperarte. Tal vez, hasta dudaste. Si pensaste que tu sueño no se iba a cumplir, te equivocaste: hace un torneo que jugás en Primera División. El triperío entero sufrió tus lágrimas, simplemente las lágrimas de un pibe. Ahora, cuando se seque el llanto, cuando pasen las horas al lado de los afectos, familia y amigos, los que quieren a Leli no al 27 de Gimnasia, habrá que "apechugarla". Es un desafío en la carrera del jugador. "Ligamentos cruzados", dijo Del Compare. "Otra vez", recordaste y sufriste. Una vez, llegaste a primera. Ahora, vas a volver. Sin dudas. Porque la duda es un lujo que no podés permitirte. Leandro, fuerza. Un abrazo. Facundo (y todo Gimnasia).
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