Soy sincero, no me gustó como se paró Gimnasia al inicio del partido. Sintió la ausencia de Castro porque con Capurro-Rinaudo-Miloc entregó la banda derecha de la defensa, esa que al principio de la semana se quería cuidar con Rojano para tapar a Papa y a la vez generarle una preocupación. Cuando Ortíz ordenó ese sector con Miloc delante de Masuero, el problema fue otro: no había chance de salida ni de ataque por ese sector. A esa altura, el equipo de Gareca ganaba en todos los sectores. Gimnasia nunca encontró la pelota, Guillermo y Graf casi no jugaron y el local -después de avisar tres o cuatro veces con pelotas entre líneas- tuvo el golazo de Silva para comenzar a liquidar un partido que nunca fue partido.
El equipo del Indio no encontró soluciones en Castro, en Córdoba ni en Neira. Su mejor noticia era perder solo por un gol. La realidad: Marcelo Barovero atajó su primera pelota en el final del partido cuando Fernando Ortíz peinó contra su arco. Esa y el tiro final de Jorge Córdoba fueron las únicas llegadas en 90 minutos. Casi nada.
Fernando Monetti fue el solitario ocupante del podio tripero. Su estilo es jugar un paso adelantado, veo virtud del uruguayo en el gol y no falla del arquero. Ese paso adelante y su velocidad de piernas frustraron varias veces a los delanteros fortineros. Nada tuvo que hacer en el penal convertido por Moralez. Y no hay nada que protestar: Oliver Benítez sujetó a Martínez de modo evidente. Una ingenuidad del pibe que costó un gol. Del resto del equipo, casi nada para destacar.
No es momento de sentirse descendidos. Gimnasia es esto. Un equipo flojo que pierde más de lo que gana, que debe esperar que Quilmes no gane más de dos partidos y que Huracán sume menos. Nada más. Llegar como se pueda al partido 40 para seguir en primera. Un bonus track. Un guiño del destino, para ver si el futuro brinda más tiempo para cambiar las cosas. Insisto, nada de sentirse descendidos. Se perdió un partido perdible. Lo sufrió, casi no lo jugó. Quizás así como las caras eran otras tras Banfield, la cuenta final permita un suspiro de salvación. Pasó Vélez y es historia. Próxima parada: Mendoza.
No a la desilusión
Lunes 30, 21.10 hs. Estadio Malvinas Argentinas, Mendoza. Godoy Cruz-Gimnasia y Esgrima.
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