Había mucha expectativa por el debut en el Genasio Sálice. Y no decepcionó. En un partido intenso, de ida y vuelta, con emociones en los dos arcos, Villa San Carlos se aseguró una victoria valiosa por 3-2, ante Tristán Suárez, en un partido válido por la segunda fecha del Torneo de la Primera B Metropolitana.
La gran figura de la tarde fue, sin dudas, el juvenil Ezequiel Melillo, quien marcó los tres goles de su equipo. El pibe, surgido de las divisiones menores, y que fue seguido de cerca por Estudiantes, redondeó una actuación sobresaliente, quizás, la mejor desde que debutó en la primera del Celeste.
Se sabía de antemano, que la parada de la Villa no iba a resultar sencilla, por lo que propone Tristán Suárez en cada presentación.
Pensando en sumar de a tres y sin importar los antecedentes, los dos equipos armaron un partido realmente emotivo y vibrante por donde se lo mire.
De arranque, nomás, San Carlos anunció con una entrada de Gonzalo Raverta, quien remató por encima del travesaño tras una pifia en el salto de Juan Pablo Ortiz. Pero a los 8, Melillo comenzó a construir la victoria y su "show personal". Centro desde la derecha de Gonzalo Raverta, el juvenil que "burla" la marca de Molina Ríos, y de cabeza, inaugura el marcador.
La Villa hizo un muy buen primer tiempo, a partir del trabajo de los volantes, y también, favorecido por las falencias de Tristán Suárez, que se mostró dubitativo e impreciso durante los minutos iniciales.
Ya en el complemento, se desató el aluvión de goles. A los 45 segundos, Nicolás Kissner (ex Cambaceres), en la primera pelota que tocó, estableció la paridad. A pesar del tempranero gol, prácticamente traído desde el vestuario, el local siguió adelante. Y a los 2, un "bombazo" desde afuera del área de Melillo, dejó sin chances a Cabral.
No había respiro para nadie. El partido se había tornado de ida y vuelta y con llegadas en los dos arcos. A los 11, Bauchet, aprovechando un rebote en el arquero Volpe, marca el 2-2.
San Carlos jamás perdió la brújula del partido. Si bien el Lechero mejoró su rendimiento a partir de los cambios que efectuó Aldirico, buscó permanentemente el arco de enfrente.
Iban 21 minutos cuando se armó una gran jugada en ataque. Sarati apiló rivales en la boca del área, habilitó muy bien a Ezequiel Melillo, que definió al segundo palo con un derechazo alto. Golazo...
Tristán Suárez insinuó la reacción, y sobre el cierre del partido tuvo dos chances para empatar. Sin embargo, entre Víctor Volpe y Federico Slezack se lo impidieron.
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