En la emisión de anoche de "Bailando por un sueño", Marcelo Tinelli le ganó a Tito Speranza en el esperado desafío de básquet con la ayuda del escolta de la Selección Argentina, Manu Ginóbili.
El conductor de ShowMatch le recordó a Speranza que estaba pendiente el partido de duplas de tiros al aro, por dos mil pesos. A Tinelli lo acompañaba Manuel Navarrete y a Tito, un amigo suyo que juega al basquet en el club Harrods Gath & Cháves. Luego de algunos tiros de práctica en el que el productor falló sus tiros, Marcelo decidió pedir un reemplazo: "Chato y Fede me vendieron un buzón. Me dijeron que jugaba en San Lorenzo y muy bien. Creo que usted es muy importante en su función de controlador en el programa y no me siento seguro sin usted en el rincón".
"Yo tenía un Plan B por si Manu no era tan bueno como contaban. Así que llamé a un amigo: Manu Ginóbili", anunció el presentador. El mejor jugador de la historia del básquet argentino ingresó al estudio ante la bronca de Tito. "Yo siempre dije Marce y Manu, así que no mentí", se excusó Tinelli ante un indignado rival. Una vez más, el oriundo de Bolívar hizo trampa.
Ginobili relató que fue una gran experiencia poder ganar en "casa" el Preolímpico ante sus hinchas y su familia. Luego saludó a Tito y bromeó: "Intimida con su vestimenta disco, pero nunca hay que subestimar el corazón de un campeón". Respecto de su futuro deportivo, el escolta aseguró que durante la próxima semana decidirá si continúa en San Antonio Spurs o se muda a Bologna (Italia).
Para sorpresa de los "locales", Tito y su compañero Sebastián encestaron en los dos primeros intentos. "Estamos complicados. Me vine de Bahía Blanca a perder. Hacé algo", le dijo Ginóbili a Marcelo. Luego el jugador de la NBA descontó la diferencia y fue una garantía en cada intento; Tinelli sólo acertó una vez y Sebastián acercó las cifras. Por su parte Tito volvió anotar cuando el resultado estaba liquidado (5-4).
"Hay que ser caradura para cobrarle. No acertaste ni al marco", bromeó el astro del básquetbol argentino. Speranza entregó el botín y los ganadores se dividieron el dinero.
Y SIGUIO EL RITMO
Para colmo de males, a Tito no le fue bien en el baile y pareció resentirse de su desgarro en el brazo izquierdo. La mayoría del jurado dictaminó que no supo llevar a su compañera Nadia Hair y fue muy duro con el custodio. A pesar del 10 que aportó Graciela Alfano, los escasos 21 puntos difícilmente le alcancen al dúo para evitar la sentencia.
Después de generar polémica por su último acercamiento a Tinelli, Larissa Riquelme se presentó a la gala de disco acompañada por su madre. El conductor especuló con la posibilidad de visitar a la familia Riquelme en Paraguay próximamente y saludó a quien denominó "mi suegra". La paraguaya se emocionó con la presencia de su madre (llamada Limpia) y abrazó cariñosamente a Marcelo. "No tan rápido", advirtió la mamá de Larissa, "si venís a casa dormirán en camas separadas".
Sin embargo, Riquelme no paraba de provocar a Tinelli y le sugirió que le quite la rosa que tenía en el escote. Marcelo no sólo se la quitó con la boca, sino que masticó la flor: "Tiene sabor a radicheta", bromeó.
Al son de Village People, la guaraní y Fernando Bertona realizaron su coreografía y recibieron pocos elogios de parte del jurado que en total les dio 25 puntos.
Finalmente, la actitud positiva de Mónica Farro al pararse en el escenario superó cualquier crítica: no se inmutó con la frase: "Cara de vaca muerta" que saltó desde las bancas del jurado. "Hoy nada me molesta. Vino mi hijo y estoy haciendo meditación", reveló la uruguaya. A continuación, realizó su coreografía con Cristian Ponce y consiguió 29 puntos
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