"El injerto tenía un montón de pruebas de fuerza, había respondido bien a los exámenes y bueno lamentablemente se le rompió como si fuese un ligamento normal", manifestó Del Compare. La ruptura del injerto es -en la práctica- como si el jugador hubiese sufrido una lesión ligamentaria original. Ahora, hay que realizar otro injerto y el juvenil deberá pasar por una recuperación de 8 o 9 meses como en 2011.
Foto Alex Meckert/El Día
SUSCRIBITE a esta promo especial