Si el equipo funcionó como tal, mucho aportaron algunas individualidades. Gran partido de Facundo Pereyra -que para mi hizo tres goles, aunque para Toia el primero fue de Barsottini- que está enamorado del gol en Gimnasia. Un puñado de minutos, dos partidos como titular y 6 goles. Impresionante. El adjetivo vale también para Osvaldo Barsottini: dueño del área propia, patrón del juego aéreo, goleador con resto para iniciar y definir una contra. Un jugador que en 10 años hizo 12 goles y en un par de meses convirtió 6 (7 según Toia). Un enorme referente de ese equipo. Seriedad y profesionalismo al servicio del equipo.
En un partido en el que nadie desentonó -aunque no todos fueron brillantes- merece destacarse el juego de Franco Mussis. Un tractorcito en la mitad de la cancha, que mete cuando hay que meter y juega siempre, no solo cuando se puede. Pulgar arriba para esta dupla Pouso-Mussis, marca-juego sin descartar presión ni perder verticalidad. Al contrario.
No hay tiempo para disfrutar. Al menos para el plantel, que ya tiene que poner la cabeza en Ferro. Hoy, lo más importante es descansar. En la tabla mira a todos desde arriba, le sacó 4 puntos al cuarto -la referencia inevitable-, es el equipo más goleador del torneo, quien más ganó (con Olimpo), uno de los que menos perdió...el viaje tripero viene bien.
Foto Prensa Gimnasia
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