Un partido hasta el gol de Acosta. Desde ese momento hasta el final de la tarde, a Gimnasia no le salió nada. Antes, Gimnasia había sido más. Desde la peinada en el primer palo para que el volante libre la empuje en el segundo, a Gimnasia le fue de mal en peor. El segundo gol -nadie pudo rechazar la pelota del área- y la expulsión de Pouso cerraron el partido, más allá de la intención de Troglio de quebrar el juego con los ingresos de Chaves (bien) y Peralta. El tercer gol sirvió para que el cachetazo doliese más...
Fue un encuentro para olvidar rápido. No hay enseñanza posible a aplicar en el futuro cuando siete u ocho jugadores andan mal. Y no es solución barajar y dar de nuevo: Cuevas no es desequilibrante, pero lo va a ser. Cabrera volverá a ser el del torneo pasado. Barsottini no jugará nuevamente como hoy. Quiroga venía jugando bien. Un partido perdido sobre nueve no debe generar dudas. Nunca.
En el '84 Gimnasia perdió con Morón 0-3 en el Bosque y parecía el final. Se jugaba la quinta fecha de un torneo de 42. Sabemos como terminó la historia. No es tiempo de querer cambiar todo. El camino es este. El objetivo claro: Arriba Gimnasia.
La gente dijo presente a pesar del bono obligatorio. El reclamo de Utedyc, firme, tomó forma de panfletos. Ojalá haya servido el esfuerzo de los socios...
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