Ayer la discusión no fue jugar "bien" (como entienden algunos jugar bien por jugar lindo) o ser "vivos" (como entiende Troglio). Ayer Gimnasia jugó "fulbito". No presionó, no fue intenso, no fue inteligente, no achicó espacios, no generó juego. No hizo nada. Se descontroló con el resultado 1-2, pero quienes conocemos bien a este equipo ya nos dábamos cuenta de que estaba más cerca de perder que de ganar.
"Tengo una calentura terrible", dijo Troglio anoche en una conferencia que dejó mucho. Pasional,sanguíneo, hasta puso al fútbol por encima de su familia. "No tengo ganas ni de vivir", manifestó. Mañana, el reencuentro en Abasto lo encontrará más frío y le permitirá encontrar razones para el ADN perdido en el partido de ayer.
Estoy convencido de que el DT le erró con la salida de Quiroga. El "lungo" estaba haciendo bien su trabajo, pivoteaba bien, no había perdido ningún gol increíble. Entró Peralta buscando otra cosa y...fueron más pelotazos para un Quiroga que ya estaba en el banco. Lo valoró Troglio en el post partido. Quiroga no debió salir.
Partido a partido, se repiten los cuestionamientos sobre los mismos nombres. Anoche, algunos de los que siempre juegan bien, tuvieron su noche negra, con Barsottini y Blengio a la cabeza. Otro que jugó un mal partido fue Franco Mussis. Solo Nacho Fernández intentó algo diferente, mucho más allá del gol.
Ahora hay que callar y trabajar el doble. Anoche Troglio dijo algo así como que el equipo se boicotea a sí mismo. Bastó hablar de obligaciones para que Gimnasia jugase mucho peor que ante Almirante Brown. Leyendo algunas cosas, algunos hinchas parece que desean que a Gimnasia le vaya mal. No hay que perder de vista el objetivo: el ascenso. Y como ascender no es un paseo por el jardín, habrá otras derrotas. Solo hay que tener la cabeza fría.
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