*Porque en los peores momentos, cuando no podía tener la pelota, se defendió con criterio. Una sola vez en la noche quedó un jugador local en posición de gol. Todo Gimnasia se sintió ganador con ese cabezazo desviado de Castillo, pero antes y después Gimnasia fue sólido. Otro 0 en el arco propio para la colección.
*Porque la diferencia de nivel pesa. Hay jugadores que en la B Nacional pueden definir un partido por experiencia o talento, sin jugar un partido brillante.
*Porque Pablo De Blasis y Alejandro Capurro jugaron en muy buen nivel. Podio para Fernando Monetti, con un buen partido. Parejo y bueno lo de Marcelo Goux. Gimnasia fue más colectivamente, pero también tuvo las mejores individualidades.
*Porque jugar bien también es hacer jugar mal al otro, o al menos llevarlo a hacer lo que peor le sale. Gimnasia no dejó trepar a Fondacaro ni a Galíndez
*Porque sabe a que juega: presionar, presionar y presionar. Por eso el equipo fue diferente al de Mar del Plata. Recuperó la memoria. ¿Falta fútbol? Seguro. ¿Tiene con qué jugar de otra manera? La respuesta es Ingrao, la respuesta es no.
*Porque tiene a Troglio. No es una respuesta al 2-0 en Tucumán. El DT es la respuesta a este sexto lugar en la tabla. 6 ganados, 4 empatados, 1 perdido, 23 puntos sobre 33 eximen de comentarios.
Ninguno de los motivos incluye la palabra "ganar". Es lo más importante. Y cuando se hace la cuentita a fin de temporada, a nadie le importa si un parido se ganó de "chiripa" o con juego vistoso. Y la cuentita tiene que dar bien, Gimnasia club no se sostiene otro año en la B.
Foto El Día/Alex Meckert
"No hay nada que recriminarle a un "Lobo" abroquelado a su idea de pies a cabeza, laborioso en todos sus frentes y astuto para anticipar la siguiente jugada de su enemigo." (Leo Noli, La Gaceta de Tucumán, 14-2-2012)
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