Sin apelar al falso optimismo, una actuación como la de ayer no puede tirar por la borda todo lo hecho hasta ahora. Los números de Troglio son tremendos. Logró potenciar a un equipo -lamentablemente- de mitad de tabla. Un plantel parejo, es cierto, pero sin figuras excluyentes. Sin un goleador. Fernando Cavenaghi hizo 15 goles, Castillejos 13. Telechea, 11 para Quilmes. Dybala, 9. Vargas y Mendoza hicieron 3. Vizcarra, 2...Ayer Capurro sentado en la platea del Presbítero Grella confirmó que es titular indiscutido. Y algunos adentro de la cancha tal vez hayan perdido su lugar entre los 11. El partido en Paraná no debe significar una condena, pero así como Vargas perdió el puesto en Mar del Plata, el "corazón de madera" del entrenador deberá entrar en acción. ¿Vizcarra? ¿Choy? ¿Benavídez? El DT sabrá.
Insisto, tal vez al Lobo no le alcance, pero hay que seguir como hasta ahora. Aunque no guste como juegue, estos son los jugadores. El resultado de ayer fue una trompada al mentón, la impotencia de encontrarse otra vez con ese imposible: ganar tres partidos al hilo. Sin embargo, ojo. River, Central, Instituto, Quilmes van a perder puntos. Se los van a quitar entre sí. Tucumán, Corrientes, Caballito, Casanova pueden ser cualquier día el Paraná de Gimnasia. Y un dato alentador: Instituto perdió solamente un partido, pero empata mucho. Si uno de los cuatro cae, puede ser la Gloria. Ese lugarcito en la promoción puede ser el pasaje a jugarse la vida de nuevo...
Ahora, el objetivo es ganarle a Chacarita. Nada más. Enfriarse. Todos. Y ver si así, con lo que tiene, el Lobo puede.
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