Como equipo, Gimnasia busca vértigo. Ansía la salida rápida por los costados, estar en tres pases debajo del arco rival. Individualmente, tiene soluciones a problemas colectivos. Superado por el rival, siempre estuvo Fernando Monetti, con un par de meritorias atajadas en la primera mitad. De igual a igual, tiene una columna vertebral sólida, experimentada y jugadores que marcan diferencia (Cabrera, Peralta). Hoy no tuvo presión en la mitad de la cancha, pero abrió el partido desde la pelota quieta y lo liquidó con la confianza del colombiano y otro gol de Facundo Pereyra con su envidiable eficacia.
A la hora de analizar actuaciones individuales, es imposible mensurar lo de Osvaldo Barsottini, por primera vez en su carrera autor de dos goles en un partido. Un gol de oportunista en una jugada de pinball (¿penal a Quiroga?, offside de Blengio) y un lindo frentazo con laburo semanal (Quiroga, Blengio, Pouso y Peralta son más altos, pero Pucho viene de atrás y cabecea bien) le aseguran el mejor lugar del podio. Sin embargo, desde el juego lo del colombiano fue superior: peleó cada pelota, mostró viveza para jugar, convirtió (flojitas las manos de Islas)...más no se le puede pedir. Fernando Monetti, importante en el 0-0; el segundo tiempo de Nico Cabrera y el trabajo de Mussis también son para resaltar. Hay individualidades. Hay equipo en formación.
Dos jugados, dos ganados. Seis goles a favor. Dos en contra. Gimnasia parece camino a curarse de la enfermedad de la temporada anterior: la falta de gol. Ahora, debe ir por el fantasma de la tercera victoria consecutiva, esa que no logra desde 2009 (Madelón DT). Con equipo y jugadores, hay ilusión. Esa que llenó la popular del Ducó por encima de la cantidad de entradas disponible. A no marearse. Esto es fútbol. Los desfiles son para las modelos, no para los equipos de este fútbol nuestro de cada día. Tranquilos. Esto es muy largo. Falta casi una vida.
Foto Prensa Gimnasia
Los goles en: http://www.youtube.com/watch?v=1qRxTKyfLFA
SUSCRIBITE a esta promo especial