Hizo lo que tenía que hacer. Las victorias de Olimpo, Rosario Central y Banfield presionaron al Lobo. Tenía que ganar en Corrientes para no mirar la tabla desde abajo, con la vergüenza de haber sido y el dolor de ya no ser. Y ganó nomás. Fue más que este pobre Boca Unidos, pero el flojísimo arbitraje de Mariano González -otra vez mal- desnaturalizó el juego e hizo que las diferencias parecieran menores de lo que marcan la realidad, la tabla y el propio trámite del partido.
Otra vez parecía que Gimnasia dominaba sin premio. Los fantasmitas del partido en Junín fueron acribillados por Facundo pereyra antes del minuto de juego del complemento. El goleador capturó su propio rebote y logró lo que Sarmiento le había negado una semana antes. ¿Jugó mejor Gimnasia que la semana pasada? No, seguro que no. Pero ganó un partido chivo, fue más que Boca Unidos y se sacó una montaña de piedras de la mochila.
Una vez más, Nacho Fernández marcó el camino. Vlvió Franco Mussis y fue la segunda guitarra, el Daffuncchio de Mollo en Sumo. Entro bien Maxi Meza. Jugó muy bien Juan Carlos Blengio bancándose los últimos minutos con Oreja y Oliver Benítez cuando ya la historia era 9 contra 10. Y Miloc fue una garantía. Y Niell va a todas. Y Monetti siempre saca una imposible. Y Pereyra es gol y encima juega bien. Más allá de muchas actuaciones positivas, este Lobo 2013 es el Gimnasia de los pibes, el Lobo de Nacho y Franco.
Tres puntos. A uno de Banfield. Sin ser más ni menos que nadie. La Parada es brava. Con Huracán, sin Barsottini y Licht (¿serán titulares Gonzalo Soto y Maximiliano Meza?). En la pelea. Durísima. Esta noche, a disfrutar. Gimnasia en Corrientes fue más carnaval que nunca.
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