Todo gira alrededor del gol porque no hay mucho más que explicar. Pedro Troglio se habrá quedado más tranquilo esta noche en hace una semana en el complemento ante Huracán. Valora con justa razón que a Monetti solamente lo probaron de media distancia, que no tocó la pelota en toda la segunda etapa. Juan Carlos Blengio fue figura, se cansó de rechazar de alto y de bajo bien secundado por Barsottini. El Mono brinda tranquilidad. Y García tuvo la terminación de jugada que le faltaba justo en la última, cuando era más necesario. Le alcanza y le sobra para colarse en el podio. El vaso medio vacío tiene que ver con la generación de juego (Mussis bajo, Nacho con una tendinitis rotuliana que lo tiene a mal traer) y el ataque. Gimnasia casi no inquietó tampoco a Santillo, hasta ese tiro del final...
Gimnasia empezó la noche presionado. Rosario Central (43) había ganado en Parque Patricios, van 10 festejos al hilo y parece sentirse cada vez más cerca del cielo. Desde temprano ganaba también Olimpo (42) ante los jujeños. El festejo significa 39 puntos, verse en zona de ascenso y cada vez más lejos. Abajo...34, 33, 32...Banfield, Gimnasia de Jujuy, Atlético Tucumán,Sarmiento, Patronato...nada está definido pero ¿será una tendencia? Por eso el alarido que tiñó al noche de azul y blanco, la emoción, el regreso felíz a casa del triperío como en tantas jornadas recordadas pero -en los últimos tiempos- difíciles de imitar.
22 de marzo de 2003. Un equipo alternativo que paró en cancha Carlos Ramacciotti imposible de recordar fue el último que ganó de visitante en campo del Taladro. El gol de Gonzalo Choy, los brazos en alto de Olave, Brusco, Herner, Goux, Robert, Pablito Verón, Madrid, el propio Choy, Castillo, el malogrado Derlis Florentín Noguera, Turienzo, Bustos, Arce, Miguel González. Pasaron casi diez años. Tal vez el recuerdo de esta noche sea más grato, más dulce: el de un partido bisagra, con un final emocionante, en un semestre muy especial.
Foto El Día
SUSCRIBITE a esta promo especial