El equipo de Troglio buscó por todos lados. Con García, con un tiro libre de Nacho, con Mussis...Pereyra tuvo la más clara, Hoyos -la figura de la tarde- le tapó el gol a Caco García tras la mejor acción colectiva de la tarde. No quería entrar.
Ya sin claridad, contra un equipo que solamente atinó a defenderse, Gimnasia iba. Una y otra vez. Hasta ese centro. Ya los dos jugaban con 10, ya Gimnasia buscaba en la cancha de arriba con Quiroga y Rasic. El único corner del complemento terminó con una sujeción de Páez a Rasic. El pibe se dejó caer. Giannini se tomó su tiempo y marcó penal. Un penal de TV, un defensor que agarra como se agarra siempre, en todas las áreas. Un penal de Castrilli que si se cobrase más seguido, sería menos común. Pero todos agarran y cuando cobran uno, hay impotencia y sensación de injusticia en el equipo defensor. Eso le pasó a los jujeños, que terminaron descontrolados. ¿Cómo dirigió Giannini? Mal, muy mal. En la conducción, especialmente. Pero el penal, no es ninguna locura...
Penal (no penalazo) y toque sutil de Licht ("la procesión va por dentro", dijo el Bochi ante su aparente tranquilidad). El corazón se le escapaba del pecho en la caminata, el grito hizo que el Bosque entero se conmoviera...Un triunfo con el corazón en la mano. Un enorme grito de felicidad.
"Vamos a volver" bramó la tribuna en el final. El Bosque estuvo más vivo que nunca. Y la sensación de todos es que se vivió una tarde inolvidable. "¿Te acordás del ascenso del 13? Vinieron los jujeños faltando seis fechas y..." seguramente comenzará el cuentito algún abuelo del futuro. Alguno de ustedes, que estuvieron en la cancha y hoy se van a dormir felices.
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