La noticia del suicidio de Fabián Rodríguez acaparó esta semana buena parte de la actualidad televisiva. Nazarena Vélez volvía, de esta manera, a ser la gran protagonista de una historia trágica y dolorosa, transmitida minuto a minuto por las cámaras de TV.
Es una figura esencialmente mediática. Y cada momento de su vida, en especial los más dolorosos, se han convertido en una noticia de fuerte impacto. Desde el drama de mujer golpeada, los avatares de un divorcio escandaloso, las peleas con varias figuras de la farándula y hasta la muerte de su hermana en un accidente de tránsito. Nazarena Vélez nunca ha pasado inadvertida y su fama ha estado atravesada por situaciones dramáticas, profundamente dolorosas. Ella no le ha escapado a esa notoriedad. Esta misma semana, en medio de la conmoción que provocó la trágica muerte de su marido, vivió el dolor a través de las redes sociales.
Siempre ha estado rodeada de escándalos y polémicas. Y en ese vértigo supo cambiar su perfil. De “mujer fatal” pasó a ser una activa empresaria del espectáculo. En los últimos años parecía haber encontrado el equilibrio y la calma: con el éxito de Los Grimaldi se consolidó como productora; en agosto de 2012 se casó con Fabián Rodríguez; tuvo otro hijo, Thiago, de 3 años, (tiene otros dos hijos de parejas anteriores, Gonzalo, de 13, y Bárbara de 19) y montaron la productora Jaz, con un futuro cargado de proyectos laborales.
AL ESTRELLATO
Nació en Quilmes el 25 de julio de 1976. Comenzó como bailarina de programas de televisión dedicados a la música tropical. En ese ámbito, llegó a ser co-presentadora del ciclo Pasión Tropical. Allí conoció a Hernán Caire, conductor de Pasión de Sábado, con quien mantuvo una relación tumultuosa. La actriz reveló que había sido amenazada, maltratada, golpeada. “¿Sabés lo que es que te pongan un revólver en la cabeza y te obliguen a tener relaciones sexuales?”, contó en una de esas tantas tardes de confesiones en los programas de chimentos. Los abogados de sus parejas aparecían en televisión pidiendo pericias psicológicas para una mujer, que según afirmaban, tiene un pasado de adicción a psicofármacos”.
Poco después se casó con el cantante tropical Daniel Agostini -que se hizo famoso al ingresar al Grupo Sombras- y con él tuvo a Gonzalo. Mantuvieron años de peleas sin tregua en los medios y en los tribunales. Ultimamente estaban atravesando una etapa de concordia, algo poco común en la vida de esta figura.
Apadrinada por Gerardo Sofovich, en 2006 y 2007 trabajó en la obra de teatro “El Champán las pone mimosas” y fue co-conductora del programa A la manera de Sofovich. Siguió su paso en el certamen “Cantando por un sueño”: perdió contra Iliana Calabró en el voto telefónico.
EN EL CAÑO
En 2007 participó del “Bailando por un sueño”: su baile en el caño revolucionó la pantalla chica. Tuvo fuertes peleas mediáticas con Silvia Süller, Florencia de la V y otras figuras. También una convulsionada pareja con Luciano Garbellano, productor artístico famoso por haber sido el “taxi boy” del caso Oyarbide. Con él sumó más escándalo: ella lo denunció por agresiones y él dijo que ella “está re loca por las drogas”. En 2010, otra noticia dolorosa la envolvió. Fue la muerte de su hermana Jazmín, de 21 años, ocurrida en un accidente de tránsito. Aquella vez, Nazarena volvió a ser noticia en la televisión y en la tapa de las revistas. Como ahora, con la triste noticia del suicidio de su marido.
De ella habló esta semana la televisión. Y de los detalles de una relación que también atravesaba turbulencias. Su dolor volvió a ser noticia central en el agitado mundo de la farándula vernácula.
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