A ver, tripero... Se entiende. Estabas subido a una montaña rusa de ilusiones. Y ayer, el cero con Lanús y Saja por TV te dejaron pensando que ya está, que no se puede, que no va a alcanzar, que la historia...Tripero, seguí ilusionado. Pensá que Gimnasia depende de sí mismo. Y pensá en Quilmes. Solamente en Quilmes. El empate no alcanza, pero ganarle a Quilmes es generarle un lío bárbaro a River, poner frente a frente las necesidades del que quiere ser campeón con las del que quiere mantener la categoría, mano a mano y en 90 minutos. Las presiones, la ansiedad, los miedos...
¿Gimnasia está mal? Ganó seis de los últimos siete, 19 puntos sobre 21. ¿Lo de anoche es un bajón? Qué sentías entonces el 23 de marzo -hace menos de 45 días- cuando veías a este equipo perder 0-1 con San Lorenzo en el Bosque vacío. Ahí afloraron muchos temores. Por suerte, apareció Peralta. Y te olvidaste de Posadas, de Paraná, de esos dos años durísimos. De la increíble cancha de Deportivo Merlo, hace apenas once meses. Y ahora, puntero. Acompañado, sí; pero líder. ¿Pensás que no se puede? ¿Que pensaste entonces a los 27:25 del segundo tiempo del 12 de julio de 2009 cuando viste al Pampa Sosa (de wing izquierdo) tirar un centro al área? Sabés la respuesta. Se pudo. Se puede...¿El mano a mano con River es imposible? La historia te dice que no. Nadie lo pensó aquel 30 de enero del '94 que fue fiesta antes, durante y después. Ni siquiera en el peor momento, cuando el Lolo Lavallén se aprestaba a ser fusilado por Guillermo Rivarola. Se pudo...Se puede...
Lanús ya es pasado. Esta semana los flashes irán sobre un nuevo capítulo de la saga Argentinos-River de final de campeonato que es más larga que Star Trek. Solo importa Quilmes. A este equipo, como dijo Troglio, más no se le puede pedir. Por eso se le pide lo que viene ofreciendo hace casi dos años: aprovechar virtudes, disimular defectos, dientes apretados, ir a cada pelota como si fuera la última. No hay reproches. Si no se gana en Quilmes, habrá sido una gran campaña sin final felíz. Si se gana, la puerta a pelear hasta lo último. Tal vez, el pasaporte a una final en Vélez. Y tripero, decime, con la mano en el corazón ¿hace unos días no firmabas con sangre esa chance?
Tripero, si viste Rocky, ya sabés: no termina hasta que termina. Siempre hay un round más.
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