TEMAS DE HOY:
PUBLICIDAD

Espionaje de amor y Viggo Mortensen

Por Redacción



POR AMILCAR MORETTI

Con una siempre aludida -por la crítica- referencia a la cuentística más típica de Horacio Quiroga, el hombre de Misiones que hace pie en Buenos Aires pero elige el litoral argentino y desde allí construye parte de lo mejor de la literatura nacional, reconoce una naturaleza que es mucho más que el hombre, que además está oculta dentro del humano y que puede transformarse en una monstruosidad, ya que no depende -ni lógico esperarlo- de la razón. Solo al racionalismo (también al marxismo) desde el siglo XVIII y después, sobre todo con las revoluciones industriales y tecnológicas, puede ocurrírsele que la naturaleza es domesticable y obediente: como una excusa o coartada (del humano) para la autodestrucción: pulsión de muerte, dicen los freudianos.

“Todos tenemos un plan” es una película argentina nueva, que no tuvo la repercusión merecida aún con la presencia de Viggo Mortensen en pantalla con la siempre bella y cándida, sufrida y enigmática Soledad Villamil, otra desaprovechada. Hay gemelos, uno muere, el otro, claro, Mortensen, decide abandonar Buenos Aires Ciudad y sumergirse en la costa y selva cercana al río, el Delta. De ahí a la sustitución de identidades, ser otro con la cara de otro (el gemelo muerto) pero igual al imitador y sustituto. Ser otro y no serlo, a la vez. O ser otro pero seguir igual (semejante totalmente) a uno mismo, en fin, toda una serie de alusiones, sugerencias y reflexiones que, según tipo de espectador, puede dispararse o no.

Y la selva, claro. El Delta, el río y la vegetación. La naturaleza, que tiene vida, su propia existencia y ritmos y que, aunque la creamos subordinable a la razón, no lo es. Se la puede “transgenizar”, invadir, contaminar, infestar, genéticamente o no, pero la naturaleza se refugia en sus sorpresas, terribles y apacibles, horrorosas y bellas originales. Lo interesante de “Todos tenemos un plan” es que, precisamente, su interés radica en ser una especie de “película de género” (¿aventuras? ¿acción dramática o acción, simplemente?), pero a la vez varía y diversifica sus procedimientos y metas. Es bastante más que eso: además de que pasada la mitad apunta sobre todo a la sustancia dramática, también hay suspenso, una insinuación del horror, belleza plástica, una estética cuidada para registrar materia y sugerencias de lo real-natural y la atmósfera que no define si lo fantástico está o no está en este mundo, en el cine, aunque esté y no se vea o no sea percibido por el promedio.

Sábado a las 22 por INCAA TV.

Novios se espian

Es una costumbre muy difundida hoy que los enamorados jóvenes espíen mutuamente sus comunicaciones celulares y digitales. Una desconfianza peculiar y colectiva que no se origina en las nuevas tecnologías sino que tiene que ver con fenómenos vinculares y procesos socio-culturales más amplios y complejos. “La cara oculta”, que va hoy a la noche, puede vincularse con este tipo particular de situación y estado cultural de lo llamado hoy amor.

Además, se trata de una película de Colombia no difundida aquí y de la cual se habló bastante bien. La novia de un músico comienza a desconfiar de su pareja y, de pronto, desaparece, se evapora. Él encuentra refugio en una compañera también para lo amoroso amistoso, pero busca a su novia. Se trata de un thriller dirigido por Andrés Baiz, de quien ya se vio una encomiable anterior titulada “Satanás”.

“La cara oculta” combina géneros y por momentos no define con claridad ciertas situaciones, por ejemplo el desenlace, que ha sido cuestionado. Tiene instancias de humor que hay que saber reconocer y otras de suspenso. Atendible película. Debe lamentarse que no se la conozca más y no se sepan detalles de este cine colombiano que, por lo que se aprecia aquí, está más que mucho que lo que viene de Hollywood.

Hoy, Cinecanal a las 23.45 y sábado a las 3.30.

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE a esta promo especial
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Registrate gratis para seguir leyendo

Ya leíste varias notas de El Día. Creá tu cuenta gratuita y seguí accediendo al contenido del diario.

¿Ya tenés cuenta? Ingresar

Has alcanzado el límite de notas gratuitas

Suscribite a uno de nuestros planes digitales y seguí disfrutando todo el contenido de El Día sin restricciones.

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme

ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES

Para disfrutar este artículo, análisis y más, por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales

¿Ya tiene suscripción? Ingresar

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme
PUBLICIDAD