Foto El Día
La buena actuación ante San Lorenzo no tiene raíces tácticas. El 4-4-2 fue el mismo que en los últimos dos clásicos ante Estudiantes. Sí, jugó en su zona de comfort Álvaro Fernández. El uruguayo tuvo el panorama que pierde jugando tan adelante. Como contrapartida, Javier Mendoza no estuvo cómodo como segundo punta y Nacho Fernández cumplió aportando lo que pudo en esta rotación posicional que lo llevó al lugar de mayor despliegue físico. ¿Gimnasia lo ganó desde la táctica? No, se impuso desde la estrategia: la presión alta incomodó la salida limpia de San lorenzo. Vegetti, Rojas y cia apretaban bien arriba y la pelota terminaba servida en los pies de Pouso y Álvaro. Y, desde ahí, a jugar. Cómo desde esa pelota que abrió Ignacio Fernández a la derecha, que continuó en un gran centro de Facundo Oreja (jugó un buen partido) y en el toquecito de cabeza de Álvaro Fernández para poner en ventaja a un equipo al que la llegada al gol le cuesta horrores. Que Gimnasia le haya ganado bien al campeón de América no implica que tenga sus problemas solucionados.
Gimnasia ganó porque ninguno de los mediocampistas jugó 4 puntos como lo venían haciendo en partidos anteriores. Simple. Jugaron bien los que juegan bien. No hay que subvalorar a estos jugadores. Tampoco sobrevalorar este triunfo. El techo de este equipo está muy cerca de lo mostrado anoche porque Pablo Vegetti necesita sí o sí un acompañante que Troglio no tiene en el plantel. A propósito del entrenador, se le suele cuestionar su propensión tacticista y de juego físico. Es cierto. Cuando individualemente sos menos que el rival, hay que laburar. Como en la escuela está el alumno dotado que todo lo absorbe, está el que aprueba por esfuerzo y constancia. Eso es Gimnasia. El esfuerzo constante para tratar de empardar el talento. La suma de voluntades. Tirar todos para el mismo lado(Ojalá Gimnasia club se pareciera a Gimnasia equipo). Todo es verdadero. También es correcto que Troglio es el que pone en cancha a los que juegan bien, a quienes tienen sensibilidad en el trato de la pelota. Rojas, Mendoza y los Fernández tienen técnica. Y, obviamente, quien más, quien menos, muchas cosas para mejorar. Entonces, ¿cómo es? ¿El técnico que desprecia el juego junta en cancha a todos los que juegan bien? Liga demasiados latigazos Troglio en Gimnasia. Que mediocre, que vendehumo, que bocón...y las únicas cosas buenas post Griguol vinieron de su mano. Así como cansan quienes son más Troglistas que Gimnasistas (primero está Gimnasia, segundo Gimnasia y tercero Gimnasia), indignan quienes están esperando un resultado para crucificarlo porque lo condenaron hace 8 años. Y más aquellos que pregonan un enfrentamiento ideológico en pos de un lirismo futbolístico que Gimnasia jamás tuvo en su historia. Los que le hicieron y le hacen mal a Gimnasia son otros, no Pedro Troglio.
Foto Prensa Gimnasia
Quienes opinan desde el preconcepto se sorprenderán por otro buen partido de Oliver Benítez, de lo mejor más allá de sufrir con matos la pelota parada. Benítez sufrió el descenso, dejó de creer en sus condiciones, en su velocidad. Se dedicó a pegar. A ser un manojo de nervios. Pasó el temblor interno del pibe. Creció. Evolucionó. No va a ser Passarella, pero puede jugar. Por eso, hay que tener cuidado con eso de "limpiar" planteles, de no esperar jugadores de 22, 23 o 24 años que "ya dieron todo". Les voy a contar una historia y pido disculpas a quienes se ofendan por el ejemplo. Un pibe debutó en primera a los 18 años. No se afianzó. A los 22, lo prestaron a Olimpo. Al año, lo pusieron en un tren vía Quilmes. Cuatro años, un ascenso y a Argentinos. Volvió a su club a los 28 años. Suplente primero, titular después. Un señor marcador central. Se llama Leandro Desábato. Insisto, disculpas a quien no le guste el ejemplo, pero que sirva para no "usar y tirar" a los Benítez, Miloc, Ignacio Fernández, Mendoza; a llevar despacito a los Lachalde, Bonifacio, Nicolaievsky. A apostar por lo propio. Todos los DT's se equivocan: alguna vez Mussis estuvo más afuera que adentro de Gimnasia...
Ahora que la triple competencia se redujo a 22 partidos, Gimnasia debe dedicarse a sumar. Y la dirigencia a analizar que espera del futuro porque hay cosas que se resuelven con dinero en el mercado de pases. Por lo pronto, hay que sumar para cuando los puntos sirvan porque estos diez ascensos hoy se convertirán en diez descensos mañana. Y hay que estar preparados, con un colchón suficiente como para que el problema sea de otros. Muchos otros.
Foto Prensa Gimnasia
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