TEMAS DE HOY:
PUBLICIDAD

Se abre nueva polémica por la invasión de estorninos en 12 y 43

Por Redacción

Expertos afirman que la medida solo servirá para desplazarlos a otros barrios

Para algunos, la esperanza del necesario alivio ante una situación insostenible. Para otros, una medida improvisada, carente de imaginación e imposible de llevar hasta sus últimas consecuencias. Entre esos polos oscila la opinión de los platenses a la hora de evaluar la decisión municipal de podar árboles de la zona de plaza Paso para desplazar una plaga de pájaros invasores, los molestos estorninos.

La calle 43 entre 10 y 13 era, hasta antes de la llegada masiva de estas aves y el posterior arribo de las motosierras municipales, uno de los ejes forestales urbanos de mayor atractivo; en verano, las copas de los plátanos configuraban un “túnel de sombra” con pocas equivalencias.

Sin embargo, las bandadas de esta especie exótica, introducida en el país hace unos treinta años y de explosivo crecimiento en las grandes ciudades, eligieron el lugar como “dormidero”. Y la vida de los vecinos se convirtió en un calvario de canaletas tapadas por plumas, olores nauseabundos y molestos murmullos y cantos nocturnos.

Días atrás, hartos de los estorninos, quienes viven en la zona realizaron una “contraofensiva” a puro ruido, con cacerolas, cornetas y matracas, buscando espantarlos y a la vez llamar la atención de las autoridades.

En la Ciudad existen unos 275 mil árboles, y la mayoría está en condiciones de ser utilizada por los estorninos.

Lo lograron de inmediato: ante la protesta, la Comuna resolvió combatir los estorninos atacando los árboles -en términos fitosanitarios, cualquier poda es una agresión, particularmente en la temporada estival-, con el objetivo de desplazarlos hacia otro barrio.

Dónde se radicarán es un misterio, pero podría ser en cualquier parte: en la Ciudad existen unos 275 mil ejemplares, y la amplia mayoría está en condiciones de ser utilizada como “dormidero” por los estorninos.

“Cortar los árboles no es acertado para solucionar el problema de los estorninos pintos”, apunta Julio Milat, director del Museo Ornitológico de Berisso: “es indispensable buscar estrategias más abarcativas, medidas estructurales que tiendan a frenar, sin destruir el hábitat de todas las especies, el asentamiento de una población que se duplica año tras año”.

CAMBIO DE HABITOS

“Hasta ahora, las bandadas elegían las plazas platenses para pernoctar; esto cambia las reglas de juego y obliga a tomar decisiones porque es insoportable para los vecinos”, admite el experto: “en algunos países, por ejemplo en feed-lots de los Estados Unidos, se experimentó con dispositivos que imitan el sonido de aves rapaces y se sincronizan para activarse a la hora en que llegan los pájaros a los dormideros, ahuyentándolos”.

“Existe además un dato alentador que es la aparición, en algunas nidadas, de una mosca parásita que es control biológico natural para muchas especies y aún no había afectado a los estorninos”, subraya Milat: “pero podar o talar los árboles no le va a servir a nadie”.

La “rebelión” vecinal contra los estorninos generó un fuerte intercambio en diferentes foros, con expresiones que en un alto porcentaje cuestionaron el enfoque adoptado por la dirección de Espacios Verdes local, que conduce Pablo Dellepiane, de “descopar” los plátanos para obligar a las aves a que “migren a otro lado”.

“Me sorprendió la actitud de algunos vecinos, porque la idea subyacente es sacarse los pájaros de encima para que embromen a otros”, consideró Andrés Manidis, uno de los numerosos lectores que se hicieron eco del debate: “pero me pregunto qué pueden hacer y no encuentro respuestas; me parece que el problema excede el marco barrial y es de toda la ciudad, que debe estar representada por el municipio”.

Raúl Paudidi, por su parte, señaló que “en España, en un municipio de Aragón, tiraron cohetes cinco noches seguidas; y en Granada, podaron los árboles para terminar con los nidos; en ambos casos sólo lograron que los pájaros se mudaran a unas cuadras”.

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE a esta promo especial
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Registrate gratis para seguir leyendo

Ya leíste varias notas de El Día. Creá tu cuenta gratuita y seguí accediendo al contenido del diario.

¿Ya tenés cuenta? Ingresar

Has alcanzado el límite de notas gratuitas

Suscribite a uno de nuestros planes digitales y seguí disfrutando todo el contenido de El Día sin restricciones.

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme

ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES

Para disfrutar este artículo, análisis y más, por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales

¿Ya tiene suscripción? Ingresar

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme
PUBLICIDAD