Eléctrico. Inolvidable. Como pocas veces, un partido "normal", donde no se jugaba nada, quedará en la memoria de la gente. De todos. No solamente de ese triperío que se desgarró la garganta gritando goles cuando el equipo de Troglio arrolló como un tren a Argentinos Juniors. Se cruzan las imagenes. Se mezclan, desenfrenadas como los últimos 25 minutos de partido. Medina por Brum. 0-2 a los 23 minutos. Los desbordes de Bonifacio. Nacho, crack. Contreras por Álvaro. Pum, Contreras. Mazzola, travesaño. Franzoia cruzado, Navarroooo. Mazzola (mal) anulado. Mendoza por Oreja. Ocho en ataque. Freitas que le erró a la pelota. (Era el final). Laso, en la línea. "No lo aguanta". 39 minutos. El cabezazo de Oliver, 2-2. Tiro libre: Nacho, apenas. 44. La puntita de Medina, 3-2. Mendoza, palo; Bonifacio, gol. Enorme partido de Boni. 26 minutos apenas transformaron un 0-2 en un 4-2. Por eso, el Bosque fue una locura.
Foto Triperomaníacos/Agata Natale
¿Qué pasó antes? Gimnasia no jugó bien, aunque buscó. Le dieron un penal que no fue tras 22 fechas y Álvaro Fernández eligió mal o Gabbarini bien. En la contra, gol de Lenis. Y en el final del primer tiempo, jugadón del Negro que recuperó de 4, condujo de 10 y definió de 9. 0-2. Oreja no podía. Brum impreciso. El equipo, nervioso. Y tres contras, tres goles en los últimos dos partidos. Para este equipo, increíble. Sostienen los jugadores que no tuvieron sensación de "partido perdido". Habrá que creerles, porque el segundo tiempo es el compendio de lo que todo hincha quiere de su equipo. "Huevo y corazón", "dejar todo", "transpirar la camiseta" + pasar por arriba a un rival que nunca terminó de entender de donde venían las manos que lo pusieron contra las cuerdas primero y lo mandaron a la lona poco después. Siempre, vinculada al Gimnasia de Troglio, aparece la figura del boxeador: ese que siempre tiene resto, que saca una mano fantasma, que como Rocky Balboa no escucha la campana y advierte "Un round más". Con ganas y con fútbol. Con Bonifacio (el partido de sus sueños) y Mendoza pasando, con Rojas e Ignacio Fernández (cerebral, preciso, distinto) llevando la pelota, con Medina (100% potrero) y Meza por afuera más Contreras y Mazzola por adentro. Un equipo empujado al ataque por los cambios que respondieron como nunca. Y el mensaje del DT que fue "vamos, a buscarlo". Lo buscó y lo encontró. A veces sale mal. Hoy, salió redondo. Por eso los elogios a wing por 5, 9 por volante retrasado y volante de ataque por lateral. Troglio cambió y ganó gracias a tres plenos. Dos de ellos, con gol incluído.
Hay recuerdos de partidos "dados vuelta" por el Lobo. En el Clausura 2006, el 3 a 2 a Newell's en el Parque. Unos meses antes, en el recordado Apertura 2005, el 3-2 a San Lorenzo en el Bosque. Esos 0-2 convertidos en 3-2 tuvieron a Troglio en el banco. Hay más: otro 3-2 a San Lorenzo en el Apertura '98, con Timoteo. Y el recordado 3-2 a Quilmes en un día de semana, el "sí, se puede" del ascenso del '84. Ninguno como este. Hoy el Bosque se cargó de una energía especial como en las grandes tardes.
Tal vez no alcance para grandes objetivos. Los de arriba son grandes y no aflojan. Quizá, el Lobo ni siquiera pueda meterse en la Liguilla Pre Libertadores. Sin embargo, casi todos recordarán esta tarde especial. Aquel partido que "no sabes lo que fue" porque "el partido estaba perdido y a Argentinos lo pasaron por arriba". Un partido que permanecerá en la memoria: la tarde de la remontada soñada.
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