1. Inversión sin riesgo
Todas las estadísticas demuestran que, al echar mano de su vasta biblioteca de historias, Disney va camino a un éxito seguro. Después de todo, sus películas más taquilleras de todos los tiempos son “Star Wars VII”, “Toy Story 3” y “Iron Man 3”, entre las que se cuela su único hit que es un original, “Frozen”. Disney se ha percatado de que volver a adaptar sus valiosas franquicias, además de ahorrarles compra de derechos de otras historias y evitarles tener que pensar nuevos universos, es una inversión sin riesgo: debido a que...
2. Familiaridad
... a las audiencias les gustan las historias familiares, que unifican además a las generaciones que vieron los clásicos de Disney, con sus hijos, introduciendo así a una nueva generación a las historias del mágico mundo de la empresa. Todo es posible gracias al poder de la nostalgia, el producto número uno en venta hoy en el cine.
3. Adaptación
Pero no todo es manipulación emotiva: al aggiornar sus viejas historias, Disney consigue llevar los clásicos al siglo XXI, con personajes femeninos más fuertes (“Cenicienta”, “Frozen”), personalidades más complejas y tramas más oscuras que sirven para atraer a las nuevas audiencias, más sofisticadas, al mundo de Disney, y, de paso, entretener a sus padres, que vieron los viejos clásicos de pequeños pero que ya son adultos. Y todo realizado con tecnologías que permiten que lo que sólo era posible en animación, ahora es posible también en acción real.
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