Desde que comenzó la ejecución del edificio vecino, comenzó a formarse en la propiedad donde se produjo el hundimiento una grieta “de punta a punta” del inmueble, según describió Fabricio Marchetti, el hijo de la mujer que sufrió la caída.
Luego del peritaje que se efectuó ayer en la vivienda se determinó que por el momento el lugar no es habitable. El pozo que se formó debajo de las baldosas que se derrumbaron tiene un metro y medio de diámetro y, según s estimó, cuatro metros de profundidad.
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