Sectores políticos, sociales e institucionales repudiaron ayer la represión policial ocurrida en la madrugada de ayer durante la multitudinaria marcha del XXXI Encuentro Nacional de Mujeres, que dejó un saldo de 17 heridos, y en la que unas 70.000 mujeres de todo el país coronaban las jornadas del evento, que culminó ayer al mediodía en Rosario.
Las 17 personas que resultaron heridas frente a la Catedral de Rosario durante los incidentes recibieron ayer el alta médica, según informaron fuentes oficiales.
“El saldo de heridos por los disturbios, según nuestros registros de atención, fueron diez policías, tres chicas con lesiones y cuatro trabajadores de prensa, todos ellos asistidos en el lugar, algunos fueron derivados a guardias de hospitales y efectores privados donde fueron atendidos y dados de alta”, informó el secretario de Salud de la intendencia de Rosario, Eduardo Caruana.
En tanto, la comisión organizadora del encuentro repudió ayer “la represión de la policía santafesina”, y destacó que “los incidentes no tienen nada que ver con el encuentro, que fue multitudinario y muy exitoso”.
“Repudiamos enfáticamente cualquier tipo de represión, particularmente la ejercida por las fuerzas de seguridad en la intersección de las calles Buenos Aires y Santa Fe y sus alrededores sobre periodistas y manifestantes”, señalaron las organizadoras.
LAS AGRESIONES
“Los hechos sucedidos durante la marcha principalmente pusieron en riesgo la seguridad y la vida de las miles de mujeres que nos autoconvocamos”, consideraron, tras destacar que “los incidentes no tienen nada que ver con el encuentro y no queremos desviar el eje de lo que fueron estas exitosas jornadas de debates y talleres donde miles de mujeres llegaron desde diferentes destinos de la Argentina”.
Uno de los fotógrafos agredidos, José Granata, contó poco después de los incidentes que recibió tres impactos de balas de goma en la cara cuando quiso registrar los hechos que se producían frente a la Catedral de Rosario, alrededor de las 22.
“No sé por qué salieron a reprimir, todavía estoy un poco shockeado y me resulta difícil rebobinar”.
Granata dijo que la multitudinaria marcha fue algo “impresionante, como nunca vi en mis 50 años de profesión” y contó que recibió la solidaridad de autoridades, compañeros y sindicatos de prensa.
Los trabajadores de prensa lesionados fueron, además de Granata, Alberto Furfari y Pedro Levy.
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