City Bell fue una localidad sitiada por la delincuencia el fin de semana largo, con siete robos en negocios sucedidos en pocos metros a la redonda, cometidos bajo modalidades idénticas y en un lapso de algunas horas (ver recuadro).
Una situación comparable se vivió en Los Hornos entre ayer y el martes: hubo tres asaltos de motochorros en diferentes puntos del centro comercial.
Por lo menos dos de esos episodios fueron responsabilidad del mismo ladrón. El primer local que visitó fue uno de venta de ropa que funciona en 66 entre 137 y 138.
Eran las 19.30 cuando ese delincuente se bajó de una Gilera azul de 110 cilindradas para entrar y empezar a apuntarle a la dueña con un arma.
La víctima no atinó a hacer nada. Sólo vio cómo el asaltante le sacaba su celular, la plata de la caja y algunas prendas de vestir de su tienda.
Rápido e impune, el delincuente volvió a la calle y aceleró la moto por la avenida en sentido ascendente. En su cabeza ya iba perfilando su próximo ataque.
volvio a golpear a 8 cuadras
A ocho cuadras y media, en la esquina de 66 y 146, el ladrón frenó otra vez y entró en una panadería. “Creí que era un cliente. Yo le estaba cobrando a una persona cuando el ladrón se acercó a donde estaba y manoteó la caja”, contó Zulema Novoa, la dueña.
De sopetón, el delincuente “se llevó lo que pudo” a pesar de que “enfrente había un par de policías”. A decir de la comerciante, era muy difícil notar lo que ocurría debido a la discreción con la que se desenvolvió.
Al ladrón no le costó nada apoderarse del dinero que había: “Ya estoy acostumbrada a que me roben, así que ni me resisto”, asumió Zulema. Ella notó que el sujeto estaba armado aunque no le apuntó con la pistola.
Otra vez, el delincuente se salió con la suya. Por 146 y rumbo a 65 se escapó tan rápido como pudo.
a una cuadra de la comisaria
El tercer episodio de esta serie sucedió en 137 entre 62 y 63, a 100 metros de la comisaría de Los Hornos. Fue ayer poco después de las 14. En ese momento el movimiento era bien distinto del trajín del horario comercial: “No andaba nadie por la calle, ni siquiera los caminantes que suelen estar por acá”, se quejaron en ese local de ropa.
El ladrón -sería otro diferente al que atacó el martes- primero hizo de cuenta que estaba averiguando precios de jeans. Pero de un segundo a otro cambió de actitud, sacó un arma y amenazó a la joven que estaba atendiendo.
Todo transcurrió en instantes. El delincuente se pudo apoderar de la plata de la caja y encerró a la mujer en el baño.
“Fue todo muy rápido pero para ella fue una eternidad. La Policía llegó rápido para averiguar cómo era el ladrón”, completó una de las personas que trabajan allí.
Trascendió que el martes al mediodía habría ocurrido un cuarto robo en la zona, pero en una casa de 143 entre 63 y 64. Sin embargo no se dieron a conocer mayores datos al respecto.
El fin de semana en City Bell hubo una serie de robos de noche y madrugada en siete negocios situados a lo largo del camino Belgrano y alrededores. Algunas de las víctimas calificaron a lo sucedido como “increíble” e “imposible de entender”, y reclamaron respuestas.
SUSCRIBITE a esta promo especial