Pese al anuncio oficial de que ayer se retomarían las clases en la Escuela Primaria Nº 39 de Melchor Romero, los más de 700 alumnos de la institución cumplieron en la víspera el octavo día consecutivo sin actividad a raíz de “graves problemas edilicios que no garantizan la seguridad de los chicos”, indicaron padres del colegio, quienes afirmaron que “no hay respuestas” y que “mientras tanto el edificio esté en estas condiciones no enviaremos a nuestros hijos”.
Las clases se suspendieron el martes de la semana pasada, luego de que los dos baños que usan los niños de 6 a 12 años quedaran inutilizables por severos desbordes cloacales.
Recién el martes de esta semana se hizo presente una cuadrilla de Absa para destapar los sanitarios. Pero la comunidad educativa, que hace tiempo considera que el estado del inmueble no es seguro para niños, maestros y auxiliares, decidió no reiniciar las clases.
Ayer hubo una larga reunión entre padres y docentes. Los primeros se pusieron firmes y plantearon que “reparen baños, pozos y techos resquebrajados”.
“No están dadas las mínimas condiciones de seguridad para que estudien en este sitio más de 700 alumnos. Queremos una respuesta urgente, porque se han realizado decenas de reclamos y nunca tuvimos respuesta. Es hora de decir basta. Yo no mandé a mi niño hoy (por ayer) ni pienso enviarlo mañana”, dijo a este diario Mercedes, mamá de un varón que cursa 5º grado.
recorrida
Docentes y padres efectuaron ayer una recorrida por las instalaciones y relevaron todos los problemas que afectan a la institución educativa de 517 y 173.
“Los baños son un desastre absoluto. Faltan puertas, mochilas, los inodoros pierden agua, las paredes y el techo están a punto de ceder”, describió Mercedes.
Luego indicó que en el patio faltan baldosas y tapas de cloacas. “Es un peligro que los chicos corran y jueguen allí. Preferimos tomar esta decisión y evitar un accidente”, apuntó, para señalar que hoy a las 11 volverán a reunirse en la escuela.
“Acá no vino nadie a reparar nada. Hoy pasaron dos operarios sin herramientas, solamente limpiaron y dijeron que volverían. Es mucho lo que hay que hacer. Los problemas son estructurales. Cuando llueve, a muchos alumnos los tienen que cambiar de salón porque hay aulas que se inundan a causa de las filtraciones”, indicó uno de los padres que participó del relevamiento edilicio.
También se hizo hincapié en que hay cables expuestos y en que la cocina hace tiempo que no funciona.
Cabe aclarar que en la edición de ayer se publicó una fotografía enviada por la Dirección de Educación provincial como “muestra” del inicio de las obras de refacción, pero la misma pertenecía a otro establecimiento. “Aquí no vino nadie a trabajar”, reiteraron en la víspera madres y padres de la Primaria 39.
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