Con el corte “Ángeles y serafines” nominado en el rubro “mejor canción alternativa” para los Latin Grammy 2016, Sig Ragga estrena su flamante disco, “La promesa de Thamar”.
Grabado y mezclado por Eduardo Bergallo, es el tercer disco de la banda santafesina integrada por Gustavo “Tavo” Cortés -voz y teclados-, Ricardo “Pepo” Cortés -batería y coros-, Juan José “Juanjo” Casals -bajo- y Nicolás González -guitarra-, que pisa fuerte por innovación y originalidad, impacto visual y desapego de las convenciones en el terreno del reggae y cadencias aledañas.
Su primer disco, “Sig Ragga”, fue producido por Diego Blanco de Los Pericos y obtuvo una nominación al Latin Grammy 2010 en el rubro de “Mejor canción alternativa”; su siguiente álbum, “Aquelarre” (2013), grabado y producido en Estados Unidos por Eduardo Bergallo, obtuvo una tripleta de nominaciones en el mismo certamen.
“La promesa de Thamar” contiene ocho canciones en poco más de media hora: “Antonia”, “La poromesa”, “Un grito impotente”, “Angeles y serafines”, “El silencio”, “Girasoles”, “Arlequín”, y “Tonada de un augurio”. Fueron grabadas en el estudio propio (Concierto de Serrucho) y en los porteños Estudios Monasterio. La mezcla fue realizada en Revolver por Bergallo, y la masterización estuvo a cargo de Diego Warrior en Puro Mastering.
A lo largo de estos años, el cuerteto ha recorrido escenarios locales e internacionales como los de los festivales FIA (Costa Rica), Cortocircuito (Colombia), Siempre Vivo (Chile) y Pepsi Music, Personal Fest, Cosquín Rock y Lollapalooza (Argentina).
Pensado como colectivo mudisciplinario mas que como banda de rock, el grupo parte desde las canciones para abordar una propuesta visual y sonora en la que se fusionan el cine de Fellini y la pintura de Salvador Dalí; la música de Raschmaninov y de Chopin; la literaura de Borges y Cortazar.
Nicolás González expresa que “utilizamos al reggae como elemento principal de un collage que elaboramos con todo el background musical que tenemos; estamos de acuerdo con la fusión en la música; no solo en el reggae, en cualquier estilo. Con respeto y conocimiento, todo es válido. Para mí, tocar o componer debe ser una experiencia libre, sin ningún tipo de restricciones”.
Por su parte, Gustavo Cortés aclara que “tenemos influencias del reggae porque en un momento de nuestra juventud nos interpeló muchísimo. Pero siempre escuchamos música de todas las épocas y géneros. De hecho creo que soy más melómano que músico”.
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